Raikkonen gana en Bélgica, pero Alonso se acerca al título
Kimi Raikkonen ganó el Gran Premio de Fórmula Uno y mantuvo vivas sus esperanzas de ganar el campeonato mundial, impidiéndole a Fernando Alonso consagrarse.
Spa-Francorchamps, Bélgica, septiembre 11, 2005.- Kimi Raikkonen ganó el Gran Premio de Fórmula Uno este domingo y mantuvo vivas sus esperanzas de ganar el campeonato mundial, impidiéndole a Fernando Alonso consagrarse.
En una gran actuación del equipo McLaren, el finlandés Raikkonen alcanzó al colombiano Juan Pablo Montoya, su compañero de escudería, en las últimas vueltas para obtener su sexta victoria de la temporada.
El español Alonso, con un plan de carrera conservador, se benefició con un choque de Montoya sobre el final para llegar segundo gracias a un plan de carrera conservador. El británico Jenson Button completó el podio, mientras que cuarto fue el australiano Mark Webber.
"Fue una carrera perfecta para el equipo, pero muy desafortunada para Juan Pablo", dijo Raikkonen.
Alonso aventaja a Raikkonen por 111-86 faltando tres carreras en el campeonato mundial de pilotos. En el podio, Alonso agitó los brazos como si hubiera ganado.
"Salí con la intención de ganar el mayor número posible de puntos y el segundo puesto está muy bien. Si hubiera acabado tercero tampoco me habría importado, pero ser segundo ha sido perfecto", declaró Alonso. A sus 24 años, el español trata de convertirse en el piloto más joven en la historia de la F1 en titularse campeón.
El mundial se muda a Brasil en dos semanas y a Alonso le bastará terminar entre los tres primeros para ganar el título.
Raikkonen mantuvo sus esperanzas, pero debe seguir ganando y contar con que Alonso tenga un poco de mala suerte para extender sus pretensiones más allá de Brasil.
"Si siguen así, detrás de nosotros, será imposible darles alcance", dijo Raikkonen.
"Lo veo muy difícil para Raikkonen", declaró Flavio Briatore, el director de Renault.
El temperamento juvenil de Alonso y su seguro Renault se han demostrado capaces de ganar puntos semana tras semana.
Raikkonen completó las 44 vueltas en el circuito de 6,9 kilómetros en 1 hora, 30 minutos y 1.295 segundos, superando a Alonso por 28.394 segundos. Button entró rezagado por 32.077 segundos. De salida, las tácticas de los McLaren salieron a pedir de boca. Montoya marcó el paso, con Raikkonen como escolta y Alonso relegado a un cuarto puesto.
Con clara superioridad, los McLarens le habían sacado más de siete segundos de ventaja sobre Alonso tras tres vueltas.
El italiano Giancarlo Fisichella, con el otro Renault, de a poco fue escalando posiciones. A causa de un cambio de un motor, tuvo que salir del puesto 13, pero era octavo tras 10 vueltas.
Pero estrelló su bólido contra un muro de neumáticos a la salida de la curva empinada de Eau Rouge. Salió caminando ileso.
En medio del caos generado por ese episodio, el japonés Takuma Sato chocó por detrás la Ferrari de Michael Schumacher y ambos quedaron fuera de la carrera. Un Schumacher visiblemente molesto salió de su bólido y encaró a Sato.
Cuando le preguntaron qué fue lo que le dijo, el alemán respondió: "mejor no lo repito, quizás hay niños viendo esto".
Fue otro fin de semana negativo para "Schumi", ganador en seis ocasiones en Spa-Francorchamps.
Montoya supo defender el primer lugar la mayor parte de la prueba, conteniendo los embates de Ralf Schumacher hasta que el hermano menor de Michael se salió de la pista.
Raikkonen, necesitado de una victoria, finalmente logró rebasar a Montoya tras la vuelta 33.
A cuatro vueltas del final se produjo el accidente que dejó fuera a Montoya y con el mismo McLaren dejó escapar puntos valiosos en su batalla por el título de equipos.
Renault sigue al frente en ese renglón con 152 puntos, mientras que McLaren cuenta con 146.



