Más fatalistas que seguros, los espectadores acuden al GP de Gran Bretaña
Más fatalistas que tranquilizados, los espectadores acudían el viernes al circuito de Silverstone, a menos de 200km al norte de Londres, un día después de los atentados que sacudieron la capital, para asistir a los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Fórmula 1.
Silverstone, Gran Bretaña, 8 de julio, 2005.- Más fatalistas que tranquilizados, los espectadores acudían el viernes al circuito de Silverstone, a menos de 200km al norte de Londres, un día después de los atentados que sacudieron la capital, para asistir a los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Fórmula 1.
Además de los habituales controles de identidad y de billetes en las distintas entradas del circuito, todos los bolsos son registrados -en teoría- tanto si pertenecen a pilotos, como a espectadores, periodistas, invitados o trabajadores de las escuderías.
El registro es rápido. "Hay muchos ordenadores portátiles hoy", dice simplemente uno de los encargados de seguridad en la entrada de prensa, al ver la silueta del objeto en una cartera.
"Podría haber tenido una bomba, no la habrían visto", asegura un poco más lejos Ashley Pearson, colgándose de nuevo a la espalda una mochila grande. Ashley ha venido de West Midlands con su padre, Rob. Ninguno de los dos tiene miedo de que haya otro atentado en Silverstone, una localidad perdida en la campiña inglesa pero donde entre el viernes y el domingo, día del Gran Premio, se congregarán decenas de miles de personas.
"No puede pasar todos los días", dice Rob, convencido de que, haga uno lo que haga, "si alguien quiere hacer estallar una bomba, lo hará".
Entonces, ¿se sienten seguros los espectadores con las medidas tomadas en el circuito?
"No hay ningún incremento de la seguridad", exclama Ruby. "Ni siquiera me han registrado el bolso, lo que parece un poco... después de lo que pasó ayer en Londres", explica poco sosegada.
Según el último balance oficial, los atentados del jueves en Londres causaron por lo menos 50 muertos y 700 heridos.
En realidad, como Greg Edwards, un estudiante de 21 años, parece que nadie quiere imaginarse que en Silverstone pueda pasar los peor. "Estoy contento de que me hayan registrado", admitía Greg de todos modos.
Como él, Debbie y Richard, de Peterborough, fueron registrados y creen que "no debería pasar nada" en Silverstone.
En cuanto a la policía, dicen sin mucha precisión que "por supuesto se ha aumentado la vigilancia" y rechazan torpemente las críticas sobre la falta de eficacia de los registros. "Dado el tamaño del lugar... La extensión habla por sí misma..."
El máximo responsable de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, dijo por su parte estar satisfecho del "estupendo trabajo efectuado por la policía" para garantizar la seguridad del circuito.
La policía, con ayuda de perros adiestrados, registró las instalaciones el jueves por la mañana, antes de conocerse los atentados, como cada año, según una fuente oficial del circuito.
Y como estaba previsto, a las 10H00 GMT, con las banderas a media asta, los Fórmula 1 entraron en la pista para efectuar los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Gran Bretaña.



