China y Japón quieren mantener buenas relaciones pese a sus diferendos
El presidente chino, Hu Jintao, afirmóque China seguirá manteniendo relaciones amistosas con Japón pese a sus diferendos, tras reunirse con el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, para intentar resolver la grave crisis entre ambas potencias.
Yakarta, Indonesia, Abril 23, 2005.-El presidente chino, Hu Jintao, afirmóque China seguirá manteniendo relaciones amistosas con Japón pese a sus diferendos, tras reunirse con el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, para intentar resolver la grave crisis entre ambas potencias.
"A pesar de las actuales dificultades entre China y Japón, la política china de preservar y desarrollar una cooperación amistosa con Japón permanece intacta", afirmó Hu tras reunirse con Koizumi en Yakarta.
"Recientemente Japón incumplió sus compromisos en temas históricos y en la cuestión de Taiwán, hiriendo profundamente los sentimientos de los chinos y de los pueblos asiáticos", dijo tras la entrevista celebrada al margen de la cumbre afro-asiática de Yakarta.
Hu añadió que "la fuerte reacción de los chinos y de los pueblos asiáticos es algo sobre lo que Japón debería reflexionar".
El dirigente chino no especificó cuales son esos temas históricos, pero las relaciones entre China y Japón atraviesan en las últimas semanas una grave crisis después de que las autoridades chinas acusaran a Tokio de minimizar en un manual de historia las atrocidades cometidas por las tropas japonesas durante la II Guerra Mundial.
Ese hecho provocó violentas manifestaciones anti-japonesas en las calles de varias ciudades chinas. Los manifestantes también se oponían a que Tokio aspire a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, así como a las visitas de Koizumi al santuario de Yasukuni, en Tokio, dedicado a los soldados nipones caídos durante la guerra.
Tras la reunión, Koizumi confirmó que Hu planteó la espinosa cuestión de Yasukuni, pero aseguró que estuvieron de acuerdo en no hablar del asunto en detalle.
Cuando le preguntaron si se replanteará las visitas que desde que tomó posesión en abril de 2001 realiza cada año, Koizumi afirmó que "tomará una decisión apropiada" aunque añadió que, por ahora, no hay cambios en su política.
Más de 160 políticos japoneses, incluido un miembro del gabinete de Koizumi, visitaron Yasukuni el viernes, provocando gran indignación en China.
La reunión entre ambos líderes tenía lugar un día después de que Japón pidiera disculpas públicas por el sufrimiento que la guerra causó a varios países asiáticos.
Koizumi consideró "muy positiva" su entrevista con Hu y dijo haber pedido al dirigente chino medidas de protección para los intereses diplomáticos y las empresas privadas de Japón en China.
Las autoridades chinas tomaron medidas para poner fin a las manifestaciones anti-japonesas, pero el sábado hubo protestas en las calles de Taipei.
Además, unas 250 personas se manifestaron el sábado en Tokio para protestar contra los actos violentos anti-japoneses en China.
Japón, que entró en las Naciones Unidas en 1956, aspira al igual que Brasil, Alemania e India a convertirse en miembro permanente de la organización.
China apoya a Brasil, Alemania e India, pero alega que Japón no debería obtener ese puesto hasta que pague por las atrocidades que cometió durante la II Guerra Mundial.



