El Papa mejora y el Vaticano espera que salga del hospital para Semana Santa
El estado de salud del papa Juan Pablo II "sigue mejorando" y el Vaticano espera que el Sumo Pontífice pueda abandonar el hospital romano donde está internado desde hace 11 días antes de Semana Santa.
Ciudad del Vaticano, 7 de marzo, 2005.-El estado de salud del papa Juan Pablo II "sigue mejorando" y el Vaticano espera que el Sumo Pontífice pueda abandonar el hospital romano donde está internado desde hace 11 días antes de Semana Santa.
"Deseamos y esperamos que el Papa salga del hospital para Semana Santa", indicó este lunes el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls.
El vocero papal indicó que será el mismo pontífice quien decidirá sobre su participación en los ritos que conmemoran la muerte y resurrección de Cristo. Estos comienzan el 20 de marzo con el Domingo de Ramos y concluyen el 27 del mismo mes con la celebración de la Pascua y la bendición papal Urbi et Orbi (a la ciudad y la mundo) desde San Pedro.
Las celebraciones de Semana Santa suelen ser extenuantes para el Papa, quien ha limitado su participación en los últimos años debido a sus problemas para caminar y hablar, y ha tenido que presidir desde una colina cercana la tradicional procesión nocturna del Viernes Santo en el Coliseo.
El Papa, hospitalizado desde el 24 de febrero, "sigue mejorando" y "no presenta complicaciones" tras haber sido sometido a una traqueotomía ese mismo día, precisó Navarro Valls dando lectura al parte médico difundido este lunes por el Vaticano.
"El estado general del Santo Padre sigue mejorando y le permite pasar largos momentos de la jornada sentado en una sillón. No se han presentado complicaciones por la traqueotomía a la que fue sometido", agregó.
Juan Pablo II deberá emplear su voz "con prudencia" durante un tiempo y todos los días cumple terapias de rehabilitación del habla, precisó.
"Con el fin de favorecer la recuperación de las funciones de la laringe los médicos le han aconsejado que use con prudencia la voz durante un periodo limitado", explica el comunicado.
La respiración y el uso de la voz del Pontífice "progresan continuamente gracias a las sesiones diarias de rehabilitación", agregó el portavoz del Papa.
Algunos especialistas no excluyen que el Papa tenga que conservar en forma definitiva el tubo que le fue instalado para favorecerle la respiración.
El anciano Papa enfermo, que cumplirá 85 años el próximo 18 de mayo, apareció reposado el domingo en las pantallas de televisión en el momento del rezo del Angelus, pero todavía no ha pronunciado ninguna palabra en público.
"Por ahora la cánula instalada en la tráquea del Papa no será retirada, los médicos decidirán lo que hay que hacer", aseguró Navarro Valls.
Un orificio a la altura de la garganta le fue abierto al pontífice para favorecerle la respiración tras haber sufrido varias crisis respiratorias por las complicaciones de una gripe por lo que fue internado la primera vez del 1 al 10 de febrero.



