Los narcos mexicanos preparan la creación de un mercado consumidor interno
Los narcotraficantes mexicanos están modificando sus métodos de trabajo con intenciones de crear en el país un mercado consumidor, advirtió la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU en su informe anual.
Viena, 1 de marzo, 2005.- Los narcotraficantes mexicanos están modificando sus métodos de trabajo con intenciones de crear en el país un mercado consumidor, advirtió la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en su informe anual publicado este miércoles en Viena.
El organismo, dependiente de la ONU, interpreta con inquietud los "recientes indicios" detectados en México.
Una serie de informaciones reunidas por los expertos de la JIFE indican que las organizaciones de narcotraficantes han comenzado a modificar sus métodos en México, posiblemente con la intención de crear en el país un mercado incipiente.
El informe de la JIFE advirtió al gobierno mexicano en el sentido de que "hay indicios de que las organizaciones de narcotraficantes se están descentralizando y que el número de organizaciones más pequeñas va en aumento".
La JIFE encendió la luz de alarma en su análisis al señalar que estos grupos estarían cambiando también sus modos de operación y que ahora parecen más interesados en centrarse en la cocaína para aumentar este mercado en el país.
El informe afirma que la región América del Norte -integrada por México, Canadá y Estados Unidos- representa, en su conjunto, el mayor mercado de drogas ilícitas del mundo.
El JIFE destaca los esfuerzos y la "gran cantidad de recursos" destinados por esos tres países a hacer frente a sus problemas de drogas, tanto dentro como fuera de sus fronteras individuales.
La JIFE está encargada de aplicar las Convenciones y el Convenio de las Naciones Unidas relativos a las drogas y fue establecida en 1968 por la Convención Unica de 1961 sobre Estupefacientes.
Sus 13 miembros son elegidos por el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC). Tres de sus miembros son escogidos de entre algunos candidatos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el resto de diversos expertos propuestos por los gobiernos.



