El Papa se recupera y empieza a trabajar desde el hospital
El Papa Juan Pablo II inicia algunas actividades: recibió al cardenal Joseph Ratzinger, con el que habló en alemán e italiano, rezó con sus colaboradores y, además, se sometió a ejercicios de rehabilitación para reaprender a hablar con un tubo en la garganta.
Ciudad del Vaticano, 1 de marzo, 2005.- En su sexto día de hospitalización, el Papa Juan Pablo II empezó a recuperar su actividad como jefe de la Iglesia Católica: recibió al cardenal Joseph Ratzinger, con el que habló en alemán e italiano, rezó con sus colaboradores y, además, se sometió a ejercicios de rehabilitación para reaprender a hablar con un tubo en la garganta.
"El Papa me ha hablado en dos idiomas, alemán e italiano", aseguró el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal alemán Joseph Ratzinger, al término de una visita de unos 20 minutos que efectuó a Juan Pablo II en el hospital Gemelli, donde fue ingresado de urgencia el pasado jueves por problemas respiratorios graves y sometido a una traqueotomía.
El guardián de la ortodoxia católica aseguró que había llevado al Papa "un trabajo de nuestra congregación" y que Juan Pablo II "se mostró muy alerta y capaz" durante el encuentro. "Trabajará sobre las cosas que le he llevado", aseguró en unas breves declaraciones a la prensa en el gigantesco Policlínico Gemelli.
Al ser preguntado si había podido hablar con el Pontífice, Ratzinger aseguró: "Ciertamente, no hemos entrado en los detalles, pero (hemos hablado) de cosas esenciales".
Ratzinger, de 77 años, uno de los nombres que suenan para una eventual sucesión de Juan Pablo II y uno de los purpurados más influyentes del Vaticano, aseguró que está "contento de ver que el Papa mantiene toda su capacidad para decir las cosas esenciales con su propia palabra".
Y es que su recuperación en el Policlínico Gemelli, el "Vaticano 3" como él mismo lo denominó en una ocasión y donde tiene reservado permanentemente un apartamento en la décima planta, se realiza con "total normalidad", aseguró su portavoz, el español Joaquín Navarro Valls.
"El Papa pasó una quinta noche tranquila. Es un buen paciente y continúa sus ejercicios de voz", agregó Navarro Valls a los periodistas.
El Vaticano se esfuerza por dar un aire de normalidad y sobre todo mostrar que el Papa conserva sus facultades mentales y físicas para seguir al frente de la Iglesia Católica.
Juan Pablo II, al que los médicos habían prohibido hablar tras la traqueotomía mientras recuperaba su dañada laringe, tiene que aprender a hablar ahora con un tubo en la garganta.
Karol Wojtyla, que el próximo 18 de mayo cumplirá 85 años, tuvo que ser hospitalizado en una primera ocasión -del 1 al 10 de febrero- aquejado por problemas respiratorios agudos similares, causados por una gripe y por los estragos físicos que le causa el avance inexorable de la enfermedad de Parkinson que padece desde hace varios años.



