Trabajadores del IMSS exigen aumento salarial de 10% y amenazan con intensificar protestas
Trabajadores del IMSS advirtieron que mantendrán las movilizaciones hasta lograr un incremento salarial de al menos 10%, la destitución de Rafael Olivos Hernández y la convocatoria a un congreso nacional extraordinario para renovar la dirigencia sindical.

Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advirtieron que no aceptarán un incremento salarial menor al 10 por ciento y anunciaron que intensificarán sus movilizaciones hasta lograr una negociación que, aseguran, tome en cuenta las demandas de la base trabajadora, la destitución de Rafael Olivos Hernández y la convocatoria a un congreso nacional extraordinario para renovar la dirigencia sindical.
Durante un pronunciamiento, al pie del campamento, que desde hace ocho días, mantienen fuera de las oficinas centrales del IMSS en Paseo de la Reforma, Rafael Soto Cruz, enfermero del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, afirmó que la movilización continuará pese a que se haya aceptado iniciar negociaciones salariales.

¿Qué exigen los trabajadores del IMSS?
Anunció una segunda jornada nacional de protesta para el miércoles 21 de octubre y sostuvo que las manifestaciones podrían realizarse cada ocho o 15 días hasta conseguir la salida del actual dirigente sindical.
“Está bien que hayan aceptado lo del salario para empezar a negociar, pero esto no parará las movilizaciones de los trabajadores. No vamos a parar este movimiento y vamos a marchar cada ocho o 15 días hasta que sea entregada la cabeza de Rafael Olivos”, declaró.
Soto Cruz también anunció que los inconformes mantendrán el campamento instalado en la Ciudad de México y las acciones en las instalaciones sindicales.
Aseguró que, según su movimiento, siete secciones se encuentran tomadas y convocó a trabajadores de todo el país a ocupar progresivamente otras sedes a partir de la próxima semana si no reciben respuestas. Sostuvo que los edificios sindicales pertenecen a los trabajadores y que buscan renovar la representación mediante un congreso extraordinario.

¿Por qué reclaman un aumento salarial de al menos 10%?
Por su parte, Octavio Fernández, médico anestesiólogo adscrito al Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI, aseguró que los inconformes no han recibido una respuesta directa del Instituto ni de la dirigencia sindical. Reiteró que el aumento salarial debe ser de al menos 10 por ciento y que una parte sustancial debe reflejarse directamente en el salario tabular, para evitar que la inflación reduzca el poder adquisitivo de los trabajadores.
“No menos del 10 por ciento, pero más importante aún es la exigencia del congreso extraordinario donde podemos sentarnos a pactar y a dialogar. Fuera de eso es ilegal todo lo que están haciendo Zoé Robledo y Rafael Olivos”, afirmó Fernández, quien acusó que las decisiones se están tomando sin consultar debidamente a la base trabajadora.
Los inconformes sostienen que la negociación salarial y la renovación de la dirigencia deben avanzar en paralelo. Exigen que se convoque a un congreso extraordinario con representación nacional y que se elijan nuevos congresistas para integrar un comité ejecutivo que, de acuerdo con su planteamiento, responda a los intereses de los trabajadores. Fernández señaló que el movimiento permanece abierto al diálogo, pero advirtió que las protestas podrían escalar si no hay respuesta.

¿Qué otras demandas plantea el movimiento sindical?
Otra de las exigencias es la derogación del artículo 136 de los estatutos sindicales, al que Soto Cruz calificó como una “ley mordaza”, al considerar que restringe las denuncias y expresiones críticas de los trabajadores bajo amenaza de expulsión. El enfermero afirmó que el movimiento busca recuperar la autonomía sindical y evitar que los partidos políticos intervengan en la representación gremial.
Los representantes insistieron en que las movilizaciones no responden a intereses partidistas y que continuarán con marchas, cierres parciales y acciones en las secciones sindicales. También convocaron a integrar un congreso con alrededor de mil 300 representantes de la base trabajadora para elegir una nueva dirigencia.



