CON MARTHA DEBAYLE

¿Existe el Síndrome de la Fatiga Crónica?

Viene Edilberto Peña y les vamos a decir, qué es esto, cómo lo detectamos, si tiene cura, y qué síntomas debemos tener súper en cuenta

En cabina con Edilberto Peña, neuropsiquiatra y maestro en ciencias. Director General de CISNE (Centro de Investigaciones en Sistema Nervioso Central) (FB: CISNE México // Twitter:@CISNEMexico // 51605596 y 56665677).

Se calcula que entre 2 y 5 millones de personas lo sufren a nivel mundial.

Las mujeres son cinco veces más vulnerables a padecerlo.

¿Existe el síndrome de la fatiga crónica?

Ya desde tener un nombre así, cualquiera podría dudar de su existencia… pero el síndrome de fatiga crónica existe. Así de categórico, y como las cosas organizadas en medicina, ya está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tiene un nombre mucho más técnico, pero muy difícil de recordar: encefalomielitis miálgica.

¿De qué va?

Se caracteriza por presentar una fatiga profunda que no mejora con el descanso y que incluso empeora con períodos de actividad física o mental.

Esta fatiga suele ir acompañada de dolores musculares inespecíficos, insomnio, debilidad y alteraciones intelectuales (falta de atención, concentración y memoria).

La fatiga llega a presentar dos características importantes:

Después de un esfuerzo físico llega uno a tardar más de 24 horas para reponerse.

Esta situación de fatiga permanece siendo predominante por más de 6 meses.

No es raro también que los pacientes tengan dolores articulares, inclusive que se presentan rojas y calientes, como si fuera una infección.

Se presenta más frecuentemente en mujeres después de los 40 años de edad y lo más raro de todo es que todavía no se cuenta con una causa clara de lo que produce esta enfermedad.

Se cree que es una consecuencia de un tipo de depresión atípica y no bien tratada, así como ciertas infecciones virales difíciles de diagnosticar y hasta como consecuencia de episodios largos de estrés crónico.

¿Qué causa el síndrome de fatiga crónica?

Nadie sabe a ciencia cierta qué causa el SFC.

Los síntomas pueden ser causados por un sistema inmunológico débil.

O pueden ser causados por algún tipo de virus. Los investigadores todavía están buscando la causa del síndrome de fatiga crónica.

Complicaciones

Las posibles complicaciones del síndrome de fatiga crónica comprenden:

Depresión

Aislamiento social

Restricciones en el estilo de vida

Aumento en las ausencias laborales

Síntomas

Fatiga

Pérdida de memoria o concentración

Dolor de garganta

Agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello o las axilas

Dolor articular o muscular sin causa aparente

Dolores de cabeza

Sueño no reparador

Agotamiento extremo que dura más de 24 horas después de realizar ejercicio físico o mental

¿Cómo se diagnostica el síndrome de fatiga crónica?

El SFC es difícil de diagnosticar.

Algunas personas tienen dificultades para aceptar el SFC como una enfermedad.

Es importante recordar que la fatiga es real y que se puede trabajar con un médico para mejorar los síntomas.

El primer paso es ver si hay alguna otra causa de su fatiga.

Con el médico habrá que revisar síntomas y antecedentes clínicos, y hacer un examen físico.

El médico también puede necesitar análisis de sangre, pero las pruebas de laboratorio a menudo no son útiles en el diagnóstico del SFC.

Lo recomendable es:

Evaluar el uso de antidepresivos.

Usar educación y medicamentos que mejoren la calidad del sueño.

Analgésicos que mejoren y permitan estar al paciente sin dolor.

Terapia cognitivo conductual para regresar a realizar las actividades cotidianas de forma lenta y progresiva.

Pero sobre todo entender que la mejoría será con muchas pausas, muy poco a poco y acompañar al paciente para que no se desespere.

Vivir con el síndrome de fatiga crónica

Hay estrategias para hacer frente a los problemas diarios del SFC.

Mantener un registro para identificar las ocasiones en las que tienes la mayor cantidad de energía.

Mantener cierto nivel de actividad y ejercicio, dentro de tus capacidades. El ejercicio puede ayudar a tu cuerpo y mente.

Permitirte reconocer y expresar sus sentimientos, tales como la tristeza, la ira y la frustración.

Si tu memoria y concentración se ven afectados por la fatiga crónica, haz listas y toma notas para recordar las cosas importantes.

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