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Cómo una mujer se convierte en bruja y un hombre en bestia

¿Qué conductas están destruyendo su relación?

Al inicio siempre todo es color rosa, pero alguna vez te has preguntado ¿Qué hiciste para que tu relación cambie totalmente? O ¿Qué hizo esa persona para que nada sea como antes? Está con nosotros Martha Alicia Chávez, psicóloga con especialidad en psicoterapia familiar sistémica, y nos dirá qué estamos haciendo mal y todas esas acciones que convierten a los hombres en “bestias” y a las mujeres en “brujas”.

La bruja en todo su esplendor:

- Siempre está quejándose

- Nada le complace

- Está molesta todo el tiempo

- Reclama

- Siempre con caras

- Nada la hace feliz

La bestia en todo su esplendor:

- Indiferente

- Nada le importa

- Descalifica

- Busca herirla

- Muestra -0 interés en ella

- Cínico

- Hipercrítico

3 formas de asfixiar tu relación

¿Cómo se convierte el hombre en bestia?

1. Ridiculizarlo en público. Es una forma de agresión pasiva. Hacer bromitas pesadas frente a los amigos, que lo exponen y ridiculizan.

¿Qué pasa? El hombre se fastidia, se va perdiendo el respeto.

2. Cuando eres hija/esposa de papá: O sea, tu papá es tu máximo y él te dio el lugar de la esposa, en el comedor, en el coche, en los consejos, etc. Todo ello como una decisión inconsciente. Entonces, cuando estás con tu pareja se vuelve un pobrecillo que nunca estará a su altura. No hace las cosas como él, no es tan inteligente como él, no soluciona los problemas como él, nada lo hace como tu padre.

¿Qué pasa? Que el hombre se cansa de estas comparaciones, se vuelve indiferente, cínico y lejano, porque simplemente ya no le importa.

3. La soberbia femenina: Sentirte superior a tu pareja, tratándolo de manera despectiva y déspota. “Es que es tibio, débil, me aburre”, “es que ni un vaso de agua puede servir”, “es un inútil”.

¿Qué pasa? El hombre se cansa, en su intento por bajar los humos de su mujer, la descalifica, la minimiza, la sabotea, se vuele hipercrítico y descalificador, quejumbroso e insatisfecho.

4. “Eres un poco hombre”. Utilizar frases ofensivas como: “No tienes pantalones” o despreciarlo financieramente. “Mira el vecino, ve que camioneta que le compró a la esposa” “Fulanito sí llevó de viaje a su mujer y tu ni a Chapultepec me puedes llevar”. Ese tipo de desprecios hieren mucho la masculinidad.

¿Qué pasa? El hombre se vuelve una bestia herida, el hombre herido se pasa la vida hiriendo a su mujer, maltratándola, dañándola. Un hombre herido es un enemigo para siempre.

El secreto de las parejas que perduran

5. Hablar mal a los hijos de su padre… “Tú papa me hizo esto” “tú papá es malo”. El objetivo de esto, es que los hijos en lugar de quererlo, lo desprecien, para buscar aliados.

¿Qué pasa? Esto es grave, porque no sólo es un daño a la pareja, es un daño que puede ser irreversible en los hijos.

¿Cómo se convierte una mujer en bruja?

1. No ser valorada: A las mujeres nos encanta que nos reconozcan las cosas, nos gustan las palabras lindas, afecto, cariños, etc. Si una mujer buscar mantener la chispa en la relación, con la lencería sexy, con el postre delicioso, con un regalo a su pareja, pero él ni la pela, no dice nada o ni la voltea a ver, hace que la mujer empiece a sentirse ridícula y poco valorada.

¿Qué pasa? La mujer se va cerrando, se siente poco apreciada, sin ganas, desmotivada.

2. Controlador y posesivo: Controlar el cómo se viste tu pareja, qué zapatos, qué tinte, que corte de pelo, si sale o no, si ve a su familia o no. Está es una manera disfrazada de “cuidar a la mujer” y puede que al principio ella se siente cómoda pero va a terminar por sentirse ahogada.

¿Qué pasa?: La mujer se vuelve molesta, resentida, incómoda y desarrolla coraje vs la pareja.

3. Ser incomprensivo con las emociones de ella: Los hombres deben entender que las mujeres somos muy emocionales. Cuando el hombre desprecia las emociones, los sentimientos de ella, cuando no soporta verla triste, emocional, etc

¿Qué pasa? La mujer empieza a reprimir sus emociones, no piden lo que necesitan, no hablan de lo que sienten, se frustran y deprimen.

4. No entender su necesidad sexual: El hombre tiene muy focalizada su sexualidad en el pene, para él está bien que sólo exista penetración y se acabó. Empiezan los problemas cuando él no entiende que ella necesita más tiempo, más estimulación, más preparación etc. Y sólo se preocupa por su satisfacción o cree que su satisfacción termina siendo la de ella.

¿Qué pasa? La mujer termina sintiéndose frustrada, resentida, insatisfecha, usada, rencorosa.

5. Controlador con el dinero: Cuando él utiliza el dinero para manipular y castigar a su pareja, ejemplo: “supervisa lo que compra” “esto está muy caro, no te lo mereces”.

¿Qué pasa? Ella se cierra, se le acaba la disposición, le va importando menos su pareja, es como si se le fuera secando el corazón.

¿Cómo fortalecer la relación?

Ámense a sí mismos

Comuníquese

Eviten el lenguaje subjetivo y ambiguo

Desarrollen la empatía

Reconozcan sus errores

Respétense ante todo

Que siempre haya expresiones de amor

Aprendan a aceptar las diferencias individuales

Aprendan a negociar

Valórense el uno al otro

Interésense por el bienestar y el crecimiento del otro

Fortalezcan la confianza

¡Perdónense!

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