Rechaza Ortega por decreto anulación de comicios y pide calma en Nicaragua
El mandatario descartó que las elecciones municipales ganadas por su partido sean anuladas en el parlamento por la oposición a la que llamó a la calma
Nicaragua, noviembre 21, 2008.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega rechazó el viernes por decreto que las elecciones municipales ganadas por su partido sean anuladas en el parlamento por la oposición a la que llamó a la calma. "Se reconoce la legitimidad del proceso electoral desde su inicio y la votación y los resultados definitivos" y se "rechaza de plano la iniciativa de ley de nulidad suscrita por 41 diputados" dice el decreto leído por Ortega ante miles de simpatizantes en un acto de celebración de su triunfo en los comicios. La anulación promovida por algunos opositores "no tiene ni pie ni cabeza (...) Podrían firmar todos los diputados de la Asamblea Nacional y eso no tiene ninguna validez" porque el único que tiene facultad de hacerlo es el Consejo Supremo Electoral (CSE), precisó el mandatario. La oposición advirtió que podría debatir la próxima semana en el congreso una iniciativa de ley que declararía nulas las elecciones municipales, a las que denuncia como fraudulentas. "No hay más camino que hacerle caso al juez (CSE)", dijo Ortega, al tiempo que pidió contribuir a la paz y a la estabilidad. "Yo espero que ante este llamdo todo vuelva a la normalidad. No tiene sentido continuar en este tipo de confrontación" porque hay desafíos mayores como combatir la pobreza, erradicar el analfabetismo, garantizar la salud y la educación, apuntó. Miles de sandinistas celebraron la noche del viernes su contundente victoria en los cuestionados comicios del 9 de noviembre, que el CSE ratificó el jueves con la proclamación de los alcaldes electos para los próximos cuatro años. Una muchedumbre compacta, agitando las banderas rojinegras del partido, se congregó en el sector oeste de la capital, en la llamada 'calle de los bancos', para celebrar por segundo día junto al electo alcalde de Managua, Alexis Argüello, el triunfo en 105 de los 146 municipios en disputa, que le dio al oficialismo el control de 18 nuevos municipios. Mientras, el opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha) redujo de 58 a 37 sus alcaldías; y la minoritaria Alianza Liberal Nicaragüense (derecha) consiguió cuatro. La ONU, la OEA, la Unión Europea, Estados Unidos y otros cooperantes de Nicaragua han criticado la falta de transparencia de los comicios y podrían reducir su ayuda al país más pobre de América Central. "Nadie gana con lo sucedido. No gana Nicaragua, no gana Centroamérica ni América Latina", dijo un diplomático europeo a la AFP. "Esto es potencialmente muy peligroso", agregó el diplomático, quien admitió, sin embargo, que "la influencia de la comunidad internacional es limitada" para solucionar la controversia sobre la transparencia del proceso. Problemas con el padrón electoral excluyeron de las municipales del 9 de noviembre a seis municipios del Caribe Norte, que votarán el 19 enero. El fallo del tribunal electoral fue proclamado tras desestimar un recurso de revisión del escrutinio presentado por el PLC, que alega discordancia entre las actas entregadas por sus fiscales y los resultados oficiales, al margen de otras anomalías.



