Amenaza 'Ike' que avanza rumbo a Texas
El gobernador de Texas, Rick Perry, calificó a la tormenta de "monstruo", y pidió a los últimos habitantes que todavía estaban en las zonas bajo amenaza que se retiraran
EU, septiembre 12, 2008.- El huracán Ike llegó con fuerza arrolladora a Houston (Texas), obligando a miles de personas a escapar de la letal amenaza, mientras se divulgaba una advertencia de que quienes permanecieran en las tierras bajas se expondrían a "una muerte segura". A las 23H00 GMT el centro de la tormenta se encontraba en el Golfo de México a 160 km de la ciudad balnearia Galveston, Texas, según el estadounidense Centro Nacional de Huracanes (NHC). Ike se desplaza con vientos de 175 km/h. El gobernador de Texas, Rick Perry, que calificó a la tormenta de "monstruo", pidió a los últimos habitantes que todavía estaban en las zonas bajo amenaza que se retiraran, incluidos unos 14 mil 500 que decidieron quedarse en Galveston. "Pienso que 1,2 millones de personas fueron evacuadas", declaró Perry a la cadena de televisión CNN. En un informe especial, el NHC previno que la región de Galveston se inundaría completamente y que "las personas que no sigan los consejos de evacuación y que vivan en casas de uno o dos niveles estarán expuestas a una muerte segura". El NHC dijo que se esperaba que Ike tocara tierra el viernes de noche o el sábado temprano, con un impacto directo en Galveston y Houston. Ike es un huracán de categoría 2 en la escala Saffir-Simpson de cinco, pero se teme que se intensifique en las próximas horas. La alcaldesa de Galveston estableció el viernes un toque de queda para las próximas tres noches e instaló un refugio de urgencia para los habitantes que no pudieron o no quisieron partir a tiempo. "Ordené un toque de queda desde las ocho de la noche hasta las cinco de la mañana hasta el lunes", anunció la alcaldesa Lyda Ann Thomas. Las autoridades abrieron asimismo un refugio de urgencia en una escuela, capaz de albergar a 2.200 personas. Perry estimó que Ike podría provocar 100.000 millones de dólares en daños, lo que sería la catástrofe más costosa de la historia de Estados Unidos. Los daños podrían ser muy importantes si las aguas, cuya subida provocada por el huracán podría sobrepasar los seis metros, se meten por el canal que une el puerto de Houston con el golfo de México, declaró Perry a la cadena de información financiera CNBC. En la ruta de avance del huracán por el Golfo, un carguero con pabellón chipriota y 22 personas a bordo se encontraba el viernes en situación de peligro, anunció un portavoz de los guardacostas estadounidenses, que explicó que las posibilidades de rescate eran limitadas. En Houston, cuarta ciudad estadounidense con 2,2 millones de habitantes, los residentes también se fueron en masa. "Si están ustedes en una de esas zonas inundables, deben marcharse ya", exhortó Frank Michel de la oficina del alcalde de Houston, que pidió a los habitantes de los edificios que almacenen comida y agua en previsión de posibles cortes de electricidad de larga duración. Además, el Centro de Control de la Nasa en Houston debió cerrar el jueves debido a Ike, con el consiguiente retraso de varios días para el acoplamiento de la nave rusa Progress a la Estación Espacial Internacional (ISS). También fueron cerradas por precaución numerosas refinerías de la región de Houston, disminuyendo las capacidades de refinado de Estados Unidos de aproximadamente 12%, según el analista Phil Flynn. El presidente George W. Bush, que decretó el estado de emergencia, se declaró el viernes "muy preocupado". "Convoco enfáticamente a los texanos como yo a escuchar atentamente lo que dicen las autoridades", dijo Bush, que en el pasado fue gobernador de Texas. Unos 1.500 soldados estadounidenses se preparan para responder a una emergencia, y el buque USS Nassau, con 45 helicópteros y cuatro aviones a bordo, zarpará rumbo al Golfo de México, declaró Bryan Whitman, portavoz del Pentágono. Ike llega a Estados Unidos tras haber dejado un centenar de muertos y una estela de destrucción en el Caribe.



