José Luis Romero operaba con 60 cómplices: víctima
"Yo fui secuestrado por ese comandante José Luis Romero el 15 de octubre de 2003", dijo Fernando Ruiz, director del Consejo para la Ley y los Derechos Humanos, una ONG que desde hace 17 años trabaja en temas de seguridad.
México, agosto 15, 2008.- El policía encarcelado por estar presuntamente vinculado con el secuestro y asesinato de un adolescente en junio, un crimen que conmocionó a México, secuestraba desde 1999 y tenía 60 cómplices, afirmó una de sus víctimas que lo denunció en 2003 ante las autoridades capitalinas. "Yo fui secuestrado por ese comandante José Luis Romero el 15 de octubre de 2003", dijo Fernando Ruiz, director del Consejo para la Ley y los Derechos Humanos, una ONG que desde hace 17 años trabaja en temas de seguridad. El plagio y asesinato del adolescente Fernando Martí generó una fuerte ola de rechazo en México y motivó la convocatoria a una gran marcha de repudio prevista para el 30 de agosto. En 2003 este organismo investigaba a una banda de robo de autos y secuestros que operaba con patrullas policíacas falsas y solía ordenar la parada a automovilistas en una importante vía de comunicación del centro de la capital mexicana para después secuestrarlos, según Ruiz. "Desde 1999 empezamos a recibir tanta información que logramos perfilar el modus operandi. Eran los viernes o sábados por la madrugada en Tlalpan, en una estación de metro conocida como General Anaya hacia el Estadio Azteca; entonces establecimos una vigilancia como ONG para documentar el delito". Las autoridades locales no quisieron escuchar y en 2003 Fernando Ruiz fue secuestrado y amenazado por el comandante José Luis Romero, quien lo obligó a dejar sus huellas en un arma para después acusarlo de asesinato, según consta en la declaración que la víctima presentó ante el ministerio público. En este caso se trató de un secuestro de ocho horas para intimidar y para mandar un mensaje a los activistas sociales, quienes habían detectado a por lo menos 60 personas vestidas de policías participando en los secuestros. "En ese tiempo Romero pedía rescates que no llegaban ni a 100.000 pesos (unos 10.000 dólares), ni duraban más de tres días, ahora cobran en promedio un millón 500.000 pesos (unos 150.000 dólares) y tienen una duración de un mes", señaló. Esta banda, conocida como La Flor, secuestró en junio pasado a Fernando Martí, hijo de un importante empresario de deportes, y lo asesinó pese a haber recibido 500.000 dólares por el rescate. La aparición del cuerpo un mes después provocó indignación social y las autoridades capitalinas finalmente detuvieron a Romero, identificado por Fernando Ruiz como su secuestrador el 11 de agosto pasado en el centro de detención en el que se encuentra arrestado. En lo que va de 2008 esta organización civil ha documentado en promedio unos 208 casos mensuales de secuestro, en los que participó asesorando a familias en la negociación del rescate. Según sus predicciones, en este año llegarán a los 2.600 casos, mientras que en 2007 asistieron a unas 1.000 víctimas y en 2006 a 700. Estas cifras son mucho mayores a las oficiales: según la Procuraduría General de la República, un total de 323 secuestros se perpetraron en México de enero al 31 de julio de 2008. En cambio, de acuerdo con el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad, formado por académicos, en lo que va del año ya se han registrado unos 400 secuestros, mientras que en todo 2007 se perpetraron un total de 438. Ruiz sostiene que el 80% de las víctimas de secuestro optan por no denunciarlo ante las autoridades porque desconfían de ellas. Los números de todas las organizaciones coinciden en que desde 2006, año en que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo, el delito de secuestro volvió a subir, pese a que el gobierno desplegó una agresiva estrategia contra el crimen organizado con la movilización de 36.000 militares en todo el país. Además de los secuestros, en lo que va de 2008 han sido ejecutadas en ajustes de cuentas entre bandas de narcotraficantes unas 2.000 personas, una cifra sin precedentes, según recuentos de la prensa.



