Bush llega a Corea del Sur para hablar de comercio y desnuclearización
En medio de fuertes medidas de seguridad, el presidente de EU, arribó a la ciudad de Seúl, donde manifestantes le gritaban "abajo Lee Myung-Bak" y "no a la llegada de Bush"
Seúl, agosto 5, 2008.- En medio de fuertes medidas de seguridad, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó este martes a Seúl donde los partidarios de mantener un fuerte lazo con Estados Unidos sobrepasaron a los que se oponían a la visita. Bush, acompañado por su esposa Laura, comenzó en Corea del Sur una gira de una semana que le conducirá el miércoles a Tailandia y el jueves a China, donde dividirá su tiempo hasta el 11 de agosto entre el espectáculo de los Juegos Olímpicos y las reuniones políticas. El miércoles tenía que reunirse con su homólogo surcoreano Lee Myung-Bak para hablar sobre la desnuclearización de su vecino norcoreano, sobre comercio y sobre la alianza militar entre ambos países. Varios manifestantes que gritaban "abajo Lee Myung-Bak" y "no a la llegada de Bush" se reunieron en una plaza de Seúl al ritmo de tambores y ondeando banderas a la llegada del presidente norteamericano. Pero las fuerzas antidisturbios dispersaron en seguida la concentración con un cañón de agua y detuvieron a treinta personas de las cerca de 2.000 que se encontraban en la plaza Chonggye, rodeada por centenares de miembros de las fuerzas de seguridad y coches de policía. Los manifestantes hablaban de 5.000 manifestantes. En paralelo a la velada de protesta, unos 30.000 ex combatientes de la Guerra de Corea (1950-53), activistas y cristianos conservadores se congregaron para mostrar su apoyo a la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur, sellada desde que Washington luchó junto con el Sur en la Guerra de Corea. En abril tuvieron lugar importantes manifestaciones cuando el gobierno surcoreano reanudó las importaciones de carne de vacuno, bajo embargo desde 2003, pero las protestas habían cesado prácticamente desde que Seúl obtuvo de Washington garantías de no contaminación por la enfermedad de las vacas locas. Ante esta ola de protestas Bush había aplazado su visita, inicialmente prevista para julio. En cualquier caso, los dirigentes de ambos países cenarán buey estadounidense en el palacio presidencial surcoreano el miércoles, un gesto con el que pretenden demostrar que los temores están infundados. "El buey estadounidense y el surcoreano serán servidos juntos en la mesa", dijo un responsable de la presidencia a la AFP. En el capítulo diplomático, el desmantelamiento nuclear norcoreano ocupará un lugar primordial en las entrevistas entre Bush y Lee. La estadía de Bush coincidirá en efecto con los últimos días del plazo dado a Corea del Norte para aceptar un protocolo de verificación del inventario de sus actividades nucleares. Este periodo expira el 11 de agosto. Corea del Norte participa desde 2003 en unas negociaciones con Estados Unidos, Corea del Sur, Rusia, Japón y China, cuyo objetivo es el desmantelamiento de las instalaciones nucleares de Pyongyang a cambio de ayuda energética.



