Bush permitirá enviar teléfonos celulares a Cuba
"Ya que Raúl está permitiendo que los cubanos tengan teléfonos celulares, vamos a cambiar nuestra política para permitir que se envíen celulares a familiares en Cuba", dijo
Washington, mayo 21, 2008.- El presidente George W. Bush anunció el miércoles un cambio de política que permitirá a los estadounidenses enviar teléfonos celulares a Cuba, con la esperanza de que ello impulsará al régimen de la isla a dar mayor libertad de expresión a sus ciudadanos. "Ya que Raúl (Castro) está permitiendo que los cubanos tengan teléfonos celulares por primera vez, vamos a cambiar nuestra política para permitir que los (norte)americanos envíen celulares a familiares en Cuba", dijo el presidente en la Casa Blanca durante una ceremonia para conmemorar el Día de Solidaridad con Cuba. "A los cubanos ahora se les permite comprar teléfonos móviles, reproductores de DVD y computadores y se les ha informado que podrán comprar tostadoras y otros electrodomésticos en el 2010", dijo Bush. "Si Raúl Castro habla en serio sobre sus reformas en Cuba, permitirá que estos teléfonos lleguen al pueblo cubano", agregó. "A través de estas medidas, Estados Unidos extiende una mano al pueblo cubano". Dan Fisk, director de asuntos hemisféricos del Consejo Nacional de Seguridad, explicó que esto no significa flexibilizar el embargo económico sobre la isla. El presidente Bush también reiteró su ofrecimiento de proporcionar computadoras a Cuba, a través de ONG y grupos religiosos, "si las autoridades cubanas ponen fin sus restricciones al acceso a la internet". Raúl Castro ha levantado las restricciones que prohibían que los cubanos tuvieran celulares a sus nombres, se hospedaran en hoteles para turistas o compraran DVD, computadores, o tostadoras. Bush calificó estas reformas de "colmo de la hipocresía". "Para que eso tenga impacto, debe ser acompañado con reformas económicas importantes, para abrir el mercado cubano, para que las familias tengan verdaderas opciones en cuanto a lo que compran ... tener un sistema de empresa libre para que la gente pueda disfrutar del fruto de su labor", añadió. A la ceremonia asistieron familiares de disidentes cubanos, así como congresistas y miembros del gabinete de Bush. El gobierno cubano no emitió de inmediato comentario alguno sobre el discurso de Bush, aunque en el pasado ha tildado comentarios similares como injerencia en sus asuntos internos. Tampoco queda claro si Cuba permitiría la entrada masiva de teléfonos celulares por sus puertos de aduana. Joe García, ex presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana y quien se ha postulado para reemplazar al congresista republicano Lincoln Díaz-Balart, calificó la promesa de Bush de maniobra política: "Si George Bush realmente quisiera provocar cambios en Cuba, levantaría inmediatamente las restricciones para que los cubanoestadounidenses puedan visitar a sus familiares en Cuba y enviarles dinero". Denunció que la medida de Bush busca sólo ganarle votos al Partido Republicano para las elecciones de noviembre. "Esto no es nada más que una maniobra política en un año electoral, jugando las emociones del pueblo cubano, que ya ha sufrido 50 años de una brutal dictadura y ocho años de un gobierno estadounidense totalmente incompetente", dijo García. La empresa de teléfonos Cubacel, que tiene el monopolio del sector en la isla, no cuenta con contrato con ningún proveedor de servicios de Estados Unidos. Los teléfonos celulares estadounidenses que funcionen con contratos desde Estados Unidos funcionan en algunas zonas de la isla, pero no siempre, y la calidad de la recepción depende de cada aparato. Fisk aseguró que los teléfonos celulares estadounidenses sí funcionan en Cuba y que un estadounidense podrá pagar por el servicio adscrito al teléfono celular que envíe. En la ceremonia en la Casa Blanca, Bush reiteró su oferta de dar licencia a grupos no-gubernamentales y religiosos para que puedan donar computadoras con acceso a internet al pueblo cubano. Desde que asumió la presidencia cubana, Raúl Castro ha levantado las prohibiciones de poseer teléfonos celulares bajo su propio nombre, de hospedarse en hoteles para turistas y de comprar reproductores de DVDs, computadores y electrodomésticos. También ha reconocido que los sueldos en Cuba son demasiado bajos y ha prometido instaurar cambios. "Es el colmo de la hipocresía permitirle a los cubanos poseer productos que casi ninguno puede comprar", dijo el presidente norteamericano. "El mundo está atento a lo que hace el régimen cubano. Si avanza con sus gestos recientes -- aumentar acceso a la información, implementar sustanciales reformas económicas, respetar las libertades políticas y los derechos humanos -- entonces podrá decir con autoridad que ha empezado a cambiar. Pero la experiencia nos enseña que este régimen no tiene la más mínima intención de hacer eso. En lugar de ello, estas medidas recientes no parecen ser más que una broma cruel para hacer sufrir más al pueblo".



