Iguala Atlético de Madrid 1-1 con Getafe
El Atlético de Madrid, gracias a un penal tapado por su arquero, salvó un empate 1-1 en su visita al Getafe para mantenerse en el cuarto puesto de la liga española
Madrid, abril 27, 2008.- El Atlético de Madrid, gracias a un penal tapado por su arquero argentino Leo Franco en los minutos finales, salvó el domingo un empate 1-1 en su visita al Getafe para mantenerse en el cuarto puesto de la liga española. Un gol del uruguayo Juan Albín adelantó al Getafe, pero el argentino Sergio Agüero niveló para el Atlético, que lleva tres fechas sin conocer la victoria. Racing de Santander, rival del Atlético por la cuarta plaza que da el último boleto para el próxima Liga de Campeones, cayó 3-1 de visita frente al Mallorca por lo que no pudo aprovecharse de la falta de triunfos del equipo colchonero. A falta de cinco fechas y con diez puntos de ventaja, el líder Real Madrid podría proclamarse campeón si supera al Athletic de Bilbao y si su escolta Villarreal no derrota al Betis. Real Madrid lleva 72 unidades, 10 más que el Villarreal. Barcelona con 61, Atlético de Madrid con 54 y Racing con 53 vienen a renglón seguido. En el resto de encuentros dominicales por la 34ta fecha: Valladolid superó 1-0 al Almería; Espanyol empató 1-1 con el Zaragoza; Valencia le ganó 3-0 a Osasuna; y Recreativo de Huelva venció 2-0 al Levante. El sábado, Barcelona perdió 2-0 frente al Deportivo de La Coruña y el Sevilla igualó 0-0 con el Murcia. En Getafe, los locales sacaron ventaja a los 13 minutos, cuando Albín empalmó un centro de David Cortés. Atlético remontó antes del intermedio, cuando Agüero se elevó para robarle un balón al defensa David Belenguer en el área y de espaldas mandó el balón al fondo de las mallas ante la salida del arquero Roberto Abbondanzieri. A seis del final, Franco salvó al Atlético cuando atajó el lanzamiento de penal de Rubén de la Red. Mallorca se adelantó a los 48 con el gol de cabeza del zaguero portugués Nunes y aumentó a los 82 mediante su delantero argentino Oscar Trejo. Tres después, el argentino Aldo Duscher



