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Testigo dice que escuadrón Colina mataba a detenidos

El ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, es juzgado por los crímenes del destacamento militar Colina

Lima, Perú, enero 25, 2008.- Un ex integrante del destacamento militar Colina, por cuyos crímenes es juzgado el ex presidente Alberto Fujimori, reveló que en todas las operaciones de captura en las que participó como miembro de ese grupo, los sospechosos de terrorismo fueron ajusticiados.

José Alarcón Gonzales, el segundo ex miembro de Colina en declarar en el juicio al ex mandatario, y testigo de la defensa, reveló en un testimonio lleno de contradicciones, que las órdenes recibidas eran sólo capturar a sospechosos de terrorismo, pero que siempre terminaban con la eliminación de los detenidos.

El testigo negó, en la decimosexta audiencia pública del proceso, que existiera un equipo de aniquilamiento en el ejército, pero reveló que a cada operación de Colina se llevaban palas, picos y cal con el fin de hacer "desaparecer los rastros de las personas".

Alarcón dijo que en 1991, antes de integrar Colina, participó en cuatro operaciones especiales que no están comprendidas entre las matanzas por las que se juzga a Fujimori, y que luego ya como miembro del destacamento tuvo parte en el secuestro de nueve estudiantes y un profesor de la universidad La Cantuta en 1992.

Fujimori es procesado desde el 10 de diciembre por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta, de las que se responsabiliza a Colina, sindicado como un grupo de aniquilamiento del ejército que realizó una guerra sucia clandestina como parte de la lucha contra la subversión.

Alarcón reveló que los asesinatos de La Cantuta fueron ordenados por el mayor Santiago Martín Rivas, jefe operativo de Colina, y que para la operación llevaron ametralladoras con silenciador. Aseguró que su actuación era sólo como parte de un grupo de seguridad y contención y que no participó en la eliminación de los capturados.

"En cada operativo éramos conscientes que íbamos a detener, la conclusión final era eliminar, pero yo tenía la esperanza que de todas maneras se iba a cumplir la orden, lo que nos estaban diciendo de que (sólo) se iba a detener", declaró.

El testigo también manifestó que las operaciones especiales de inteligencia, como la de La Cantuta, tenían que ser de conocimiento del general Nicolás Hermoza, quien era comandante general del Ejército en 1992.

"Todas las operaciones de inteligencia obedecen a un plan, este plan es autorizado y tiene conocimiento la más alta autoridad, nadie puede mover, movilizar armamento, personal, si no es de conocimiento del comandante general", afirmó Alarcón.

El testigo se retractó de una anterior declaración, brindada en noviembre pasado, en que afirmó que los jefes directos del grupo Colina, antes de cada operación, esperaban la autorización del general Hermoza, luego del ex jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos, y finalmente, la de Fujimori.

"De repente estaba nervioso o no había entendido la pregunta", se excusó al desmentir su anterior manifestación.

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