Comienza juicio a Fujimori por asesinatos en Perú
Siete años después de su huida del Perú al caer su gobierno por un escándalo de corrupción, el ex presidente se sentó en el banquillo de los acusados este lunes
Lima, Perú, diciembre 10, 2007.- Siete años después de su huida del Perú al caer su gobierno por un escándalo de corrupción, el ex presidente Alberto Fujimori se sentó en el banquillo de los acusados este lunes para responder por los asesinatos y otros delitos cometidos por un escuadrón militar durante los años de guerra contra la subversión.
Altivo y raudo, como quien no quiere perder el tiempo, Fujimori ingresó a la sala de audiencias portando un maletín, y se sentó en el pequeño escritorio asignado para él, segundos antes que los magistrados integrantes de la sala tomaran sus posiciones.
El ex mandatario, de 69 años, tenía el pelo encanecido, y vestía un traje gris oscuro a rayas y lucía una corbata dorada. Apenas se dio inicio a la sesión judicial, empezó a tomar apuntes.
Es la primera vez en la historia del país que un ex mandatario se enfrenta a un tribunal, en un juicio público, por delitos cometidos durante su gestión. El suyo es también uno de los pocos casos en que ex gobernantes latinoamericanos han sido llevados a un proceso.
Fujimori, que gobernó Perú entre 1990 y 2000, es acusado por delitos de asesinato, secuestro y lesiones graves, por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, en 1991 y 1992, respectivamente, en que 25 personas perdieron la vida a manos del grupo Colina, conformado por miembros de la inteligencia militar.
También es acusado por el secuestro de un periodista y un empresario durante el autogolpe del 5 de abril del 1992.
La fiscalía ha pedido 30 años de prisión para Fujimori y el pago de una reparación de unos 33 millones de dólares, pues afirma que él, como cabeza del aparato político y militar del estado, conoció y avaló las actividades ilícitas de Colina, que estuvo bajo mando directo de su ex asesor y jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos, actualmente preso.
Fujimori se ha declarado inocente de los cargos y afirma que desconocía los manejos oscuros de Montesinos.
Al comienzo de la audiencia, el fiscal José Peláez y el abogado de Fujimori, César Nakazaki, sostuvieron una discusión acerca de los montos de la indemnización pedida. El abogado defensor también pidió una autorización para que el ex gobernante pueda usar una computadora portátil, y se quejó de no haber tenido igual cantidad de tiempo que la fiscalía para preparar el caso.
Desde temprano, unas 60 personas a favor de Fujimori se apostaron en las afueras de la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES) de la policía, donde se encuentra recluido, y donde será juzgado, coreando mensajes de apoyo como "Fujimori no está solo", "Fujimori es inocente" y portando banderas anaranjadas, el color del partido fujimorista, y una fotografía de él con la inscripción "inocente".
Entre los asistentes en la sala de audiencias se encontraban tres de los hijos del ex mandatario, la congresista Keiko Sofía Fujimori, Sachi Marcela, y el menor Kenji, junto con congresistas y ex congresistas del partido fujimorista.
"Aquí lo que se tiene que demostrar es si el presidente Fujimori fue quien ordenó esas matanzas o si él fue quien apretó el gatillo", dijo la legisladora fujimorista Martha Moyano a periodistas antes de ingresar a la sala de audiencias.
El juicio a Fujimori ha sido posible después de denodados esfuerzos de las autoridades peruanas para conseguir su repatriación a Perú.
El ex gobernante huyó del país en noviembre del 2000 hacia Japón, cuando un gran escándalo de corrupción envolvió a Montesinos y causó el derrumbe de su gobierno. Amparado en su nacionalidad japonesa vivió cómodamente en Tokio hasta noviembre del 2005, cuando dejó sorpresivamente ese país con rumbo a Chile, en un intento por retornar a Perú, para postularse en las elecciones presidenciales del 2006, según dijo.
Pero en Chile fue detenido a pedido del gobierno peruano, que pidió su extradición, la cual se concretó el 22 de septiembre pasado, al aceptar las autoridades judiciales chilenas siete de los 12 cargos presentados por Perú.
Fujimori también enfrenta otras acusaciones por haber pagado ilegalmente 15 millones de dólares a Montesinos para que se alejara del gobierno, por soborno de congresistas, por interceptación telefónica y por mal uso de fondos públicos.



