Los mejores se dan cita en Japón
Milan y Boca se perfilan como los favoritos del certamen, que convoca a los campeones de las seis confederaciones de la FIFA, más un invitado
Tokio, Japón, diciembre 6, 2007.- Un Milan cargado de medallas lleva sobre sus espaldas la difícil misión de poner fin a la sequía de los europeos en el mundial de clubes de Japón, pero Boca Juniors amenaza otra vez con ser su verdugo en un torneo que arranca el viernes con el partido entre el Sepahan de Irán y el Waitakere United de Nueva Zelanda.
Milan y Boca, los dos equipos más ganadores de títulos internacionales, se perfilan como los claros favoritos del certamen, que convoca a los campeones de las seis confederaciones de la FIFA, más un invitado, del 7 al 16 de diciembre.
El Sepahan y el Waitakere United darán el puntapié inicial el viernes en el estadio Nacional por el pasaje a los cuartos de final. El vencedor se medirá con el japonés Urawa Red Diamonds y de allí saldrá el rival del Milan en semifinales.
Hasta aquí el certamen organizado por los japoneses -la primera versión fue en Brasil en 2000 y la ganó el Corinthians- fue definida por europeos y sudamericanos, con saldo favorable para estos últimos (Sao Paulo en 2005 e Internacional un año después).
Los rossoneros han demostrado sentirse a gusto en competencias fuera de Italia, como lo demuestra su amplia foja de títulos en la Liga de Campeones y la Supercopa europeas. Así parecen tener las espaldas anchas para cumplir con el objetivo que fallaron en su momento el Liverpool de Inglaterra y el Barcelona de España.
"Este mundial es el objetivo principal de la temporada. Trataremos de traer a casa una nueva copa, para coronar un año muy positivo", afirmó su entrenador Carlo Ancelotti.
Pero el que a priori aparece como su principal obstáculo es el mismo que lo privó hace cuatro años de la Copa Intercontinental, que ganaron los "xeneizes" por penales.
"No he olvidado aquella derrota con Boca Juniors", admite Kaká, que recibió el domingo el "Balón de Oro" al mejor jugador de la temporada. El brasileño, de 25 años, recién había llegado al Milan proveniente de Sao Paulo cuando jugó la final Intercontinental.
Boca es el espejo del Milan en Sudamérica: ha ganado cuatro Copa Libertadores en los últimos siete años, pero viene al certamen antecedido por una campaña irregular en el torneo local que ha puesto en duda la continuidad de su técnico Miguel Angel Russo si no gana el trofeo en Japón.
"Boca tiene una historia, estos jugadores también, muchos de ellos han vivido esta historia, sabemos a qué vamos, lo que buscamos", dijo Russo antes de partir hacia Tokio.
Ajeno a esta conversación está el Pachuca de México, que quiere seguir haciendo historia para el fútbol de su país luego de ganar el año pasado la Copa Sudamericana, convirtiéndose en el primer equipo mexicano en levantar un trofeo de la Conmebol.
"Somos un equipo digno que representa a la CONCACAF y ahora que estamos aquí queremos ser los número uno", confía el técnico Enrique Meza.
Los "Tuzos" debutarán el domingo ante el representante africano Etoile Sportive du Sahel de Túnez en los cuartos de final. De este duelo saldrá el contrincante de Boca para la otra semifinal.
En un intento por seguir extendiendo las fronteras del fútbol, la FIFA decidió ampliar a siete el número de equipos participantes en el mundial.
El Sepahan es el primer representante iraní en esta competencia, pese a que no es el campeón de Asia. Los iraníes perdieron el duelo decisivo por el trono de su confederación precisamente ante el Urawa. Pero tomaron la plaza que le correspondía en el mundial a un equipo del país anfitrión.
"No venimos a Japón a hacer turismo. Es un gran honor para nosotros participar en la copa mundial de clubes. Vamos a darlo todo para conseguir un buen resultado", aseguró el técnico croata del club iraní, Luka Bonacic.
Pero estos dos modestos equipos los separa un abismo del resto de los campeones de las confederaciones participantes y bien podrían darse por satisfechos si no son los primeros en preparar las maletas.
El torneo repartirá 16 millones de dólares, de los cuales el ganador de la final el 17 en Yokohama recibirá cinco millones.



