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Arsenal se queda con la victoria frente al América

Arsenal, que perdió el partido de vuelta en Buenos Aires por 2-1, se quedó con el título gracias a su victoria por 3-2 en México. Con un marcador global empatado 4-4, sus goles como visitante le valieron la copa

Buenos Aires, Argentina, diciembre 6, 2007.- Se olvidó de la cabeza fría cuando hacía falta el corazón. Y fue así como Arsenal metió cerca del final un gol que valió oro en la derrota 2-1 ante el América para consagrarse campeón de la Copa Sudamericana, aprovechando la victoria 3-2 en el choque de ida y que los goles como visitante valen doble.

Cristian Diaz, en contra a los 17 minutos, y Juan Silva a los 63 metieron los goles del América, que por entonces era el campeón. Pero Martín Andrizzi, a los 39, le dio el gol de la consagración al modesto Arsenal.

Es el primer título tanto en el orden nacional como internacional que cosecha Arsenal en sus 50 años de vida.

América terminó con dos menos cuando sobre la hora fueron expulsados Duilio Davino y el argentino Lucas Castromán.

"Fue el gol soñado", dijo Andrizzi. "Le dije a mis compañeros que iba a meter un gol y así fue", agregó el delantero, que convirtió su primer tanto en esta Sudamericana y nada menos que en la final.

El técnico de Arsenal Gustavo Alfaro dijo que "ganamos bien y no merecimos sufrir tanto. América fue un rival digno que nos dio trabajo en todo momento".

Entusiastas pero rústicos, ambos equipos dibujaron un primer cuarto de hora jugado con generosidad y con ráfagas de ataque que llevaron un poco de peligro.

Pero en general sobró energía y faltó claridad, principalmente en un América que necesitaba un gol que lo pusiese al borde de la hazaña.

Dentro de este panorama, fue Arsenal el que hizo sonar la primera alarma cuando a los nueve minutos un cabezazo de Andrés San Martín, libre y sin marca, fue atajado por Guillermo Ochoa, bien plantado en el centro de su arco.

La respuesta de América fue demoledora: Alejandro Arguello se la pasó de taco a Oscar Rojas quien se fue por la izquierda y lanzó un centro envenenado que Díaz la mandó adentro de su arco en jugada desafortunada.

"Nos hicieron el gol rápido y por miedo que nos hagan otro quizás nos pusimos nerviosos", destacó San Martín. "Por suerte sobre el final hicimos el descuento que nos permitió ganar la Copa".

Con el 1-0 a su favor, América solo necesitaba otro gol y no recibir ninguno para consumar la proeza.

Tocado por la momentánea adversidad y para evitar otra sorpresa, Arsenal se fue adelante con todo. Y fue así como a los 21 minutos se perdió el empate cuando un cabezazo de San Martín fue atajado a medias por Ochoa y José Luis Calderón que entraba como tromba la empalmó solo frente al arco y la estrelló en un palo.

"Caldera" Calderón volvió a perderse el gol a los 29, cuando en otro ataque de Arsenal le pegó de volea y esta vez le sacó astillas al travesaño, con Ochoa vencido.

La cancha estaba totalmente inclinada en favor de Arsenal, que volvió a perderse un tercer gol cuando el colombiano Jossimar Mosquera, quien estaba por el centro del área, recibió un centro de Alejandro Gómez y le pegó apenas desviado.

Poco después, Ochoa sacó a relucir su calidad cuando mandó al córner con la punta de los dedos un golpe de cabeza esquinado que aplicó San Martín, ante una defensa que demostró fragilidad en las pelotas llovidas.

Por entonces, América era una sombra errante, sin marca en el medio y con el argentino Federico Insúa gravitando muy poco en su función de abastecedor de la delantera.

Al despuntar el complemento, Arsenal volvió a dejar en claro sus intenciones con un fuerte disparo de Diego Villar que se fue besando un palo, cuando Ochoa había volado atento hacia ese lado.

Desdibujado, lejos del área y sin variantes tácticas, América parecía estar esperando un error del adversario, ya que parecía lejos de forzar las acciones en busca de otro gol.

Recién a los 60 minutos las "Aguilas" se hicieron ver con un tiro libre endiablado y con efecto de Insúa que nadie alcanzó a tocar y que fue a parar a las manos de Cuenca.

Pero América tenía la verdad irrefutable del gol: Un pelotazo al área grande no fue alcanzado por Cabañas y Silva, que venía como locomotora, la clavó en un ángulo.

Con Arsenal jugado en ataque, Ochoa volvió a lucirse al sacarle un gol cantado a Martín Andrizzi, en una espectacular volada a los 82 minutos.

Pero con el corazón caliente, Arsenal se fue con todo arriba y Andrizzi, entrando al áreas y llevándose por delante a la defensa, clavó el gol de la consagración.

"En la jugada del gol tuve la ayuda de Dios", dijo Andrizzi. "Le dedico este triunfo a todos los que están al lado mío siempre, estoy muy emocionado".

El partido se jugó en la cancha de Racing Club ante unas 30 mil personas, entre ellas el máximo ídolo del futbol argentino Diego Armando Maradona.

Arsenal tuvo que resignar su localía porque su estadio de la vecina localidad de Sarandí tiene menos de la mitad de la capacidad para 40 mil personas que requiere la Conmebol para finales de este tipo.

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