Pide que lo cambien de prisión… porque está deprimido
La defensa del narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía solicitó su traslado de una prisión de máxima seguridad a un comando de la policía porque está deprimido, dijeron abogados.
Brasilia, Brasil, octubre 18, 2007.- La defensa del narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía solicitó su traslado de una prisión de máxima seguridad a un comando de la policía porque está deprimido, dijeron abogados este jueves.
"Está mal, está deprimido, encerrado 22 horas en seis metros cuadrados... un siquiatra emitió un certificado y con eso solicitamos la transferencia", dijo el abogado defensor Sergio Alambert. El pedido de cambio de cárcel fue presentado este miércoles ante el juzgado criminal de la ciudad de Sao Paulo, que lleva el caso de Ramírez Abadía, agregó el abogado en conversación telefónica. El abogado espera una respuesta del tribunal la próxima semana.
Ramírez Abadía, de 44 años, y quien enfrenta tres cargos federales en Estados Unidos por narcotráfico y negocios mafiosos, fue detenido el 7 de agosto en un condominio de lujo en las afueras de Sao Paulo.
Por considerarlo de alta peligrosidad y ante temores de un rescate, dijo el abogado, cuatro días después fue transferido a la cárcel de máxima seguridad de Campo Grande, en el estado de Mato Grosso do Sul, al sureste del país.
El abogado dijo que buscan su transferencia a los cuarteles de la policía federal o en Sao Paulo o en Brasilia, donde Ramírez Abadía estaría en una celda con otros detenidos y no solo.
La policía ha dicho que Ramírez Abadía, quien espera que las autoridades de Brasil autoricen su extradición a Estados Unidos, era uno de los líderes del cartel del Norte del Valle, que se convirtió en el más poderoso de Colombia a mediados de la década de 1990.
En Brasil, presuntamente estaba al frente de las operaciones de lavado de dinero del grupo, las cuales le producían ganancias que eran recibidas en territorio brasileño, vía Uruguay desde México y España, y luego lavaba el dinero a través de la compra de hoteles, mansiones, propiedades industriales y automóviles.



