Israel bombardea zona de desplazados
Aviones israelíes atacaron un complejo religioso en una ciudad portuaria a la que han llegado numerosos desplazados, así como otras zonas consideradas bastiones de Hezbolá en Líbano, mientras que la guerrilla lanzó cohetes al norte de Israel, donde mató a dos personas.
Beirut, Líbano, julio 23, 2006.- Aviones israelíes atacaron un complejo religioso en una ciudad portuaria a la que han llegado numerosos desplazados, así como otras zonas consideradas bastiones de Hezbolá en Líbano, mientras que la guerrilla lanzó cohetes al norte de Israel, donde mató a dos personas.
Los ataques ocurrieron un día después que tanques y aplanadoras israelíes cruzaron la frontera con el Líbano y ocuparon una aldea que estaba controlada por Hezbolá.
Israel atacó el puerto meridional de Sidón por primera vez en su campaña, destruyendo un complejo religioso vinculado con Hezbolá e hiriendo a cinco personas. Más de 35 mil desplazados que han huido hacia el norte, desde el corazón de la zona de conflicto, han llegado a la ciudad.
Disparos de la aviación israelí alcanzaron también un autobús que transportaba a 16 evacuados del sur del Líbano y mataron a tres personas, dijeron oficiales de seguridad libaneses.
Las fuerzas israelíes seguían controlando una población libanesa de la frontera que tomaron el día anterior, pero aparentemente no avanzaban, dijo la seguridad del Líbano. Mientras tanto, los aviones y la artillería seguían atacando diversas zonas del sur.
Dos cohetes de Hezbolá causaron daños de consideración a una vivienda y en una carretera de Haifa, 50 kilómetros al sur de la frontera. Dos personas murieron y al menos 13 resultaron heridas en el norte de Israel.
Por su parte, el Ministro de Defensa israelí, Amir Peretz dijo al Gabinete que la ofensiva en curso no es una invasión sino una serie de incursiones limitadas en la zona.
El Ministro añadió que Israel aceptaría una fuerza internacional temporal en la frontera, encabezada por la OTAN, para mantener alejada a las guerrilla Hezbolá.
Peretz advirtió que la ofensiva de 12 días en Líbano continuará, mientras Israel trata de alejar de la frontera a los guerrilleros del Hezbolá.
"Seguimos con la operación, y la meta es crear una situación en la que tengamos el mayor espacio posible para las operaciones. Las metas que nos fijamos serán alcanzadas. Ciertamente vemos una combinación de operaciones militares que cumple su papel, además de amplias actividades internacionales para completar el proceso", dijo Peretz según fuentes cercanas.
En su ofensiva, Israel atacó también una fábrica textil en la ciudad fronteriza de al-Manara, con un saldo de un muerto y dos heridos, dijo el Alcalde Ali Rahal.El ataque en el sur también provocó la primera víctima entre los periodistas que cubren los combates.
Layal Nejib, de 23 años, fotógrafa de la revista libanesa Al-Jaras, murió cuando un proyectil cayó cerca del taxi en que viajaba en los alrededores de la población fronteriza de Qana, dijeron fuentes de la seguridad. El conductor del taxi sobrevivió.
Con éstas suman por lo menos 375 las muertes según el recuento oficial de las autoridades libanesas. Los muertos israelíes son 36, de los cuales 17 son personas alcanzadas por cohetes de Hezbolá y 19 son soldados muertos en combate.
En tanto, el principal representante humanitario de la ONU, Jan Egeland, atestiguó la destrucción causada por los bombardeos israelíes en el sur de Beirut, al comienzo de una misión de ayuda para las zonas devastadas en Líbano.
Tras visitar las ruinas dejadas por los bombardeos incesantes en la zona, Egeland enfatizó en la necesidad de poner un alto a las hostilidades.
"Si esto continúa así, habrá más víctimas civiles", dijo el funcionario. Egeland planeaba también viajar a Israel, a fin de coordinar la apertura de corredores para el envío de ayuda. Esa necesidad se vuelve más apremiante con la intensificación de los combates. El número de desplazados ha aumentado a 600 mil, según la Organización Mundial de la Salud.



