Se insinúan los hooligans
Tras cinco días de calma en el mundial, los hooligans se insinuaron finalmente con una batalla de botellazos entre hinchas alemanes y polacos, y la policía cree que ahora pueden aparecer los ingleses.
Nuremberg, Alemania, junio 15, 2006.- Tras cinco días de calma en el mundial, los hooligans se insinuaron finalmente con una batalla de botellazos entre hinchas alemanes y polacos, y la policía cree que ahora pueden aparecer los ingleses.
Tras el partido que Alemania derrotó 1-0 a Polonia con un gol en los descuentos la noche del miércoles, hinchas de los dos países se trenzaron en una batalla a botellazos y silletazos en la ciudad de Dortmund, y la policía dijo que más de 300 revoltosos fueron detenidos.
El jefe de la policía de Dortmund, Hans Schulz, dijo que los policías que intentaron detener a los hooligans para parar la batalla fueron también blanco de sus proyectiles. Hubo un número no especificado de heridos.
"No estuvo bueno el ambiente en Dortmund", concluyó el jefe policial.
En Nuremberg se han congregado más de 50 mil hinchas ingleses para el partido de Inglaterra con Trinidad y Tobago, y la policía, con ayuda de colegas británicos, se prepara para posibles brotes de violencia.
Durante la noche, cientos de hinchas alemanes celebraron ruidosamente en las calles de Nuremberg el triunfo sobre Polonia, sin que se registraran incidentes.
El oficial de la policía inglesa Stephen Thomas dijo que el ruido fue el único problema.
"Espero que las habitaciones de nuestros jugadores sean a prueba de ruido", bromeó. "Los hinchas alemanes son como los ingleses. Beben mucho, hacen mucho ruido y organizan su propia fiesta".
Thomas informó que desde que comenzó el torneo han sido detenidas unas 1.500 personas en todo el país, pero las autoridades no han tenido hasta ahora necesidad de aplicar el masivo aparato de seguridad preparado para enfrentar brotes de violencia.
Las medidas de precaución adoptadas incluyeron impedir el viaje a Alemania de hooligans conocidos en sus países especialmente Inglaterra, Holanda y Polonia, a muchos de los cuales se les confiscaron los pasaportes.



