Técnicos de Seattle y Pittsburgh quieren acariciar el Supertazón
Mientras que Mike Holmgren, el técnico de Seattle, podría convertirse en el primer entrenador en guiar a dos equipos diferentes a un triunfo en el Superbowl, su colega de Pittsburgh, Bill Cowher, sólo desea conocer qué se siente al ganar un campeonato.
Detroit, EU, febrero 4, 2006.- Mientras que Mike Holmgren, el técnico de Seattle, podría convertirse en el primer entrenador en guiar a dos equipos diferentes a un triunfo en el Superbowl, su colega de Pittsburgh, Bill Cowher, sólo desea conocer qué se siente al ganar un campeonato.
Ambos estrategas disputarán este domingo la edición 40 del campeonato de la Liga Nacional de Football Americano, un Supertazón lleno de interrogantes y con dos equipos muy diferentes sobre la cancha de Detroit.
En rueda de prensa, tanto Holmgren como Cowher expresaron sus deseos de coronar a sus respectivos conjuntos para pasar a la historia.
"Usted nunca recuerda a equipos que perdieron el Superbowl. Deseamos tener un temporada especial. Sólo un triunfo convertiría esto en una buena temporada", dijo Cowher, que llevó a los Steelers de Pittsburgh a su primer juego de campeonato en 26 años.
Los Acereros ganaron cuatro títulos entre 1975 y 1980 pero han esperado todo este tiempo para recompensar a una nueva generación de fanáticos de Pittsburgh.
Holmgren, de 57 años, dirigió siete años a los Green Bay de Tampa antes de asumir el control de los Seahawks de Seattle.
El veterano técnico llevó a los 'empacadores' tampeños a la victoria en el Supertazón de 1997 y será el quinto hombre en intentar ganar otro título con un segundo equipo.
"Sería especial. Ha habido algunos técnicos muy buenos que incluso no han ganado uno. Bill es uno de esos", dijo Holmgren.
"Con todo lo que toma llegar hasta aquí, al Superbowl, ganar es lo último que cuenta", abundó.
Cowher, de 47 años, ha entrenado a los Steelers por 14 años, convirtiéndose en el entrenador de la NFL de más duración en el puesto con el mismo equipo, pero carece de una corona de Superbowl luego de perder cuatro veces en las semifinales y frente a Dallas en el Supertazón de 1996.
"Hasta que no consiga un Superbowl, habrá siempre un vacío en mi carrera. Pero hay cosas especiales a lo largo del camino. No se trata tanto del final del viaje", expresó Cowher.
El viaje de los Steelers hasta esta final ha sido legendario.
Pittsburgh conquistó la última plaza vacante para los playoffs y en esa instancia dejó por el camino a equipos supuestamente más fuertes como Indianápolis, Denver y Cincinnati.
"Hemos jugado bien las últimas semanas. Hemos jugado con un 'chip' en nuestros hombros. No podemos permitirnos pensar en perder", expresó Cowher.
El mentor de Pittsburgh acotó que "hemos jugado con un sentido de la urgencia, casi de desesperación, en las últimas siete semanas. No quisiera que perdiéramos eso".
Antes de entrar a la rueda de prensa, ambos técnicos posaron para los fotógrafos al lado del enorme Supertazón que se le entregará al ganador del partido del domingo.
Un tanto supersticioso, Cowher no tocó el trofeo, pero Holmgren lo cargó y hasta lo acarició su poco.
El técnico de Seattle tenía razones para hacer lo que hizo, pues hasta la pasada temporada estuvo a punto de ser despedido por el dueño del equipo, Paul Allen, el multimillonario que hizo su fortuna con Microsoft y que tiene fama de super exigente.



