Bush defiende su controvertido plan contra la inmigración ilegal
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió su polémico plan contra la inmigración ilegal que promueve un refuerzo de la frontera con México así como un estatuto de trabajo temporal.
Washington, 29 de noviembre, 2005.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió este martes su polémico plan contra la inmigración ilegal que promueve un refuerzo de la frontera con México así como un estatuto de trabajo temporal.
"Esta es una nación de ley. A la gente no debería permitírsele violar la ley. Una de las formas que tenemos para asegurarnos es una política de patrulla fronteriza racional que debe legalizar el trabajo, no la amnistía, el trabajo legal en una base temporal", aseveró Bush ante la prensa en El Paso, Texas.
El plan del presidente, que detonó una batalla en el Congreso y ha divido las filas de su partido republicano, promueve la creación de un programa de trabajo temporal, abierto para inmigrantes indocumentados que sean empleados en Estados Unidos para labores que los ciudadanos estadounidenses rechazan, así como para eventuales inmigrantes con ofertas de trabajo en el país.
"Las personas pueden venir (a Estados Unidos) y hacer los trabajos que los estadounidenses no harán, entonces después de un período se van a casa. Esto es lo que vamos a tratar con el Congreso, trabajar sobre un plan minucioso que hará más fácil las cosas para que la gente buena haga su trabajo, lo cual será respetando la frontera de Estados Unidos", agregó.
La iniciativa de reforma migratoria del Presidente levantó una nueva polémica en momentos en que enfrenta los índices de popularidad más bajos desde que asumió su mandato en enero de 2001, mientras la base conservadora del Partido Republicano pide que se aplique la ley con más fuerza.
Los adversarios a este proyecto califican el plan migratorio de Bush como una "amnistía" que podría alentar la inmigración ilegal al recompensar a muchos inmigrantes con trabajo y autorización para permanecer en el país.
El respeto de la frontera del país "es importante para la seguridad nacional, es importante para la seguridad económica", insistió el presidente estadounidense.



