Chirac convoca a su gabinete de seguridad en medio de disturbios
El presidente Jacques Chirac convocó este domingo a su gabinete de seguridad en medio de una ola de disturbios que se ha extendido por todo el país.
París, Francia, noviembre 6, 2005.- El presidente Jacques Chirac convocó este domingo a su gabinete de seguridad en medio de una ola de disturbios que se ha extendido por todo el país.
El encuentro, que se realizará este domingo en la noche, fue anunciado luego que líderes opositores criticaron al gobernante por abstenerse de pronunciarse públicamente en torno a los hechos.
Los disturbios urbanos en Francia, iniciados hace 10 días, se extendieron desde la costa del Mediterráneo hasta la frontera con Alemania y llegaron por primera vez a la zona central de París, donde fueron incendiados 28 vehículos.
Los motines han obligado al gobierno de París a enfrentar la indignación que existe desde hace mucho tiempo en los suburbios, donde gran cantidad de personas procedentes del norte de África, así como sus hijos nacidos en Francia, viven en zonas marginales, sufren un alto desempleo y discriminación racial. Ese se ha convertido en un terreno fértil para la delincuencia común así como para fundamentalistas islámicos que ofrecen a los frustrados adolescentes una salida violenta.
Durante los últimos 10 días, cientos de personas han quemado vehículos y cometido otros actos de vandalismo; pero los disturbios dieron un giro potencialmente grave la madrugada del sábado al comenzar una serie de incendios provocados en el interior de la capital francesa.
La violencia se había extendido el sábado a puntos distantes de Francia, desde Ruan en Normandía a Burdeos en el sudoeste, hasta Estrasburgo cerca de la frontera alemana, aunque la región de París ha sido la más afectada.
Los disturbios comenzaron luego que el 27 de octubre dos adolescentes fallecieron electrocutados al tocar accidentalmente un cable de alta tensión en Seine-Saint-Denis. Según pobladores de la zona la policía activó el cable cuando intentaba atrapar a los jóvenes. La policía lo ha negado.



