Los preparativos ayudaron a amortiguar el golpe de <i>Rita</i>
El almacenamiento de suministros en el terreno antes de que llegara el huracán <i>Rita</i> contribuyó a la eficacia de la respuesta oficial a la tormenta, declaró el domingo un alto funcionario del manejo de emergencias.
Washington, EU, septiembre 25, 2005.- El almacenamiento de suministros en el terreno antes de que llegara el huracán Rita contribuyó a la eficacia de la respuesta oficial a la tormenta, declaró el domingo un alto funcionario del manejo de emergencias.
El contraalmirante Thad Allen además advirtió a los habitantes de Nueva Orleáns que aún no deben regresar a sus hogares.
“La colocación de recursos disponibles con antelación a la tormenta a fin de poder movilizarnos lo más rápido posible es lo que nos ayudó aquí”, dijo Allen, quien está a cargo de la respuesta del gobierno a Rita en Luisiana.
En tanto, los pobladores de las costas de Texas y Luisiana comenzaron este domingo a recoger los escombros y a recuperar su servicio eléctrico, después que el huracán Rita descargó su furia causando menos daños de lo que se temía.
Los residentes respiraron con algo de alivio al ver que la devastación provocada por la tormenta fue menos severa que la causada por el huracán Katrina.
El gobernador de Texas Rick Perry manifestó el sábado que vio extensos daños durante un recorrido en helicóptero por el área de Beaumont y Port Arthur, pero agregó que "no hubo tanta destrucción como en Misisipí (durante el huracán Katrina), donde todo quedó en ruinas".
Rita derribó árboles, causó incendios e inundó poblaciones costeras con marejadas de 4,6 metros (15 pies) que hizo necesario el rescate de cientos de personas con botes y helicópteros.
Adam Suire, de 77 años, dijo que se trepó a un árbol de roble el viernes en la noche junto a su esposa, hija y yerno, cuando Rita inundó su casa ubicada al sur de Erath, en Luisiana. Un helicóptero de la Guardia Costera recogió a la familia del árbol el sábado en la tarde.
Equipos de búsqueda y rescate que trabajaban con la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por su nombre en inglés), llegaron el sábado en la noche a Lake Charles, Luisiana, en una caravana de una docena de vehículos cargados de agua, alimentos, suministros médicos y combustible.
A diferencia de Katrina, que causó la muerte de más de mil personas, hasta el sábado en la noche sólo se había reportado una muerte. Una persona falleció en Misisipí cuando un tornado provocado por Rita volcó su casa móvil.
"El daño no es tan grave como habíamos pensado que sería", manifestó R. David Paulison, director interino de FEMA. “Las evacuaciones funcionaron”.
Los daños en el área de concentración de refinerías petroleras parecían ser relativamente leves, aunque funcionarios de la industria dijeron que era demasiado pronto para evaluar si impactará los precios del crudo.
Algunas de las peores inundaciones tuvieron lugar en la costa de Luisiana, donde el agua tenía hasta 2,74 metros (9 pies) de profundidad cerca de la población de Abbeville. Unas 500 personas fueron rescatadas al sur de Nueva Orleáns, que se inundó por segundo día consecutivo y podría ver interrumpidos los planes de recuperación de Katrina.



