Desciende con éxito el Discovery
El transbordador espacial Discovery aterrizó este martes en la Base Edwards de la Fuerza Aérea en California al cabo de una misión de 14 días plagada de inconvenientes, que marcó el reinicio de los vuelos tripulados estadounidenses.
California, Estados Unidos, 9 de agosto, 2005.- El transbordador espacial Discovery aterrizó este martes a las 07:12 horas, tiempo de México, en la Base Edwards de la Fuerza Aérea en California al cabo de una misión de 14 días plagada de inconvenientes, que marcó el reinicio de los vuelos tripulados estadounidenses.
"¡¡Volvimos!!. Fue un buen trabajo", exclamó por radio la comandante Eileen Collins --al posarse en la extensa pista 22 de la base-- respondiendo al centro de control de la misión, que anunciaba que "el Discovery llegó a casa".
Edwards, base de alternativa del programa espacial estadounidense, fue elegida como punto de descenso debido a las malas condiciones meteorológicas en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, que ya el lunes habían obligado a aplazar el regreso a Tierra.
Poco más de una hora antes del aterrizaje la comandante Collins y su copiloto James Kelly habían encendido los motores de maniobra cuando Discovery se encontraba a más de 200 km de altura y volaba a cerca de 29.000 km/h, iniciando la peligrosa fase de reingreso a la atmósfera.
Fue en esa etapa de la misión que el transbordador Columbia estalló en febrero de 2003 ocasionando la muerte de sus siete tripulantes y el congelamiento de los vuelos espaciales tripulados estadounidenses por dos años y medio.
Los motores, que se encendieron cuando la nave sobrevolaba el extremo noreste de la isla de Madagascar, en el Océano Indico, funcionaron durante 2 minutos y 42 segundos, lo que le permitió a Discovery bajar en 300 km/h su velocidad e iniciar el descenso.
La nave ingresó a la atmósfera con su morro en un angulo de 40° respecto a la dirección de avance.
En el reingreso el ángulo de descenso del transbordador (diferente al de elevación del morro) es crucial: si es menor al previsto, la nave saldría rebotando como una piedra sobre el agua, y si fuera mayor, el calor generado por la fricción superaría los límites de tolerancia.
Luego, transformada en un gigantesco planeador ya que carece de motores para funcionar en la atmósfera, la nave cruzó el Pacífico, perdiendo altura y velocidad mientras zigzageaba, hasta entrar al continente al norte de Los Angeles y dar un giro de casi 180 grados para aterrizar en Edwards 32 minutos después.
La tripulación de Discovery había sido despertada este martes desde control de misión en Houston con la canción "Good day sunshine" de Los Beatles.
Luego fueron informados que deberían aterrizar en California debido a las condiciones meteorológicas. "Estamos dispuestos a hacer lo que haya que hacer", había respondido la comandante Collins. "Comprendemos cuán inestable es el clima en Florida, así que no estamos para nada sorprendidos", agregó.
La NASA quería evitar un aterrizaje del Discovery en California debido a que implica mayores gastos de transporte y demoras para posibles nuevos lanzamientos, que se realizan desde Cabo Cañaveral (Florida). Ahora la agencia deberá montar al transbordador sobre un Boeing 747, que lo llevará hasta Cabo Cañaveral.
El Discovery pasó ocho días acoplado a la Estación Espacial Internacional (ISS). Los tripulantes hicieron tres salidas al espacio para reparar equipos del laboratorio orbital y solucionar daños en la capa aislante del transbordador.
La nave llevó 12 toneladas de equipos y provisiones a la ISS, donde se encuentran dos astronautas -un ruso y un estadounidense- desde abril, en una misión que debe prolongarse seis meses.
El viaje del Discovery estuvo plagado de sobresaltos. Durante el despegue el tanque de combustible externo desechable perdió trozos, que golpearon la nave dañando su escudo térmico, algo potencialmente gravísimo de cara al reingreso, como ocurrió con el Columbia.
Pese a ese problema la NASA mantenía este martes el optimismo acerca de la posibilidad de lanzar el 22 de septiembre el transbordador Atlantis.
La flota de taxis espaciales quedó reducida a solamente tres naves (Discovery, Atlantis y Endeavour) luego de la destrucción de Challenger durante el despegue en enero de 1986 y la del Columbia durante el reingreso en febrero 2003, en ambos casos ocasionado la muerte de los siete tripulantes.



