Maradona advierte: "Si soy un estorbo, me voy"
El ídolo deportivo argentino Diego Maradona advirtió este miércoles que está dispuesto a renunciar a su flamante puesto de vicepresidente de la Comisión de Fútbol de Boca Juniors si lo consideran un estorbo.
Buenos Aires, Argentina, 20 de julio, 2005.- El ídolo deportivo argentino Diego Maradona advirtió este miércoles que está dispuesto a renunciar a su flamante puesto de vicepresidente de la Comisión de Fútbol de Boca Juniors si lo consideran un estorbo.
"Se están diciendo muchas cosas. Por más que yo esté afuera de mi país, leo y me cuentan. Ya armaron una polémica con lo que dije con respecto a los premios, dicen que pienso como dirigente. Una cosa de locos...", dijo en exclusiva al diario Olé.
Maradona, de 44 años, había declarado que si en el club "no hay satisfacciones (triunfos), nadie va a ganar un peso", al enterarse de que los jugadores estaban reclamando un aumento en los premios.
El ex futbolista aclaró que su presentación en sociedad el 24 de junio pasado fue una ceremonia "para la prensa" y aseguró que todavía no firmó el contrato.
"Por ahora no voy a firmar nada si siento que soy un estorbo", reafirmó. Ante la observación de que se le ve triste y enojado, respondió que "sí, para qué negarlo".
"Siempre fuí y seré jugador de fútbol. Siempre pensaré como tal. A los que opinaron que yo soy dirigente, les quiero decir que no me conocen ni medio. Y me da pena", indicó el ex capitán de la selección.
Restablecido de sus graves afecciones de salud, Maradona advirtió: "Jamás cambiaría el respeto que los jugadores sienten por mí y que me gané a lo largo de toda mi carrera por ningún cargo".
"Que no se olviden de que yo me peleaba con todos los dirigentes de la FIFA porque nos hacían jugar en pleno mediodía con 40 grados de calor, que yo peleaba a morir por la plata de todos mis compañeros", aseveró.
El ex jugador de FC Barcelona español y Nápoles italiano dijo que "nunca" será dirigente y si le gustó la oferta del presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, fue porque podía sentirse "pegado al jugador".
"Si algunos piensan que me van a ver como escribano en una oficina están errados. Me ilusioné porque con este proyecto iba a poder contarles a los jugadores mis experiencias, motivarlos", sostuvo.
El ex volante de Argentinos Juniors y Boca dijo haberle pedido a su ex mujer, Claudia Villlafañe, que no firme nada en Buenos Aires hasta que él viaje a Holanda y se hable con los jugadores en gira.
"Si ellos sienten que yo no puedo ser el nexo entre el plantel y los dirigentes, me abro, me vuelvo a mi palco y punto. Se acabó la historia. Nunca postergaría una amistad con (Martín) Palermo, con Guillermo (Barros Schelotto), con (Fernando) Gago, con (Rodrigo) Palacio, con (el entrenador, Alfio) Basile y con el resto", explicó.
El hombre que estuvo al borde la muerte en 2004 por un grave cuadro cardiorrespiratorio, dijo que "no importa lo que diga Maradona ni Palermo ni nadie, porque por encima de todo está la camiseta de Boca".
"Los nombres propios están abajo del azul y el amarillo. Soy un hombre agradecido, y si las cosas no se dan le agradeceré a Macri la oportunidad y listo. Si veo una mínima duda acerca de mi trabajo me vuelvo a mi casa, que gracias a Dios trabajo tengo", añadió.
Al respecto aclaró que el ofrecimiento de Boca lo tentó "de corazón" y "no para ganar un peso".
Boca viene de sufrir una pésima campaña en el torneo oficial Clausura-2005, relegado a la decimoquinta posición, y para colmo fue eliminado en los cuartos de final de la Copa Libertadores de América.
Desde su nuevo puesto dirigencial, Maradona influyó en forma directa para que fuese designado Basile al frente del plantel.



