“Kikín” Fonseca, la revelación del torneo quiere jugar en Europa
José Francisco Fonseca Guzmán, alias “Kikín” ha sorprendido en la Copa de las Confederaciones, al punto de ser elegido como jugador revelación del torneo en una encuesta de la Federación Internacional de Fútbol.
Francfort, Alemania, junio 24, 2005.- Su nombre completo es José Francisco Fonseca Guzmán, aunque en México le conocen por “Kikín”, y ha sorprendido en la Copa de las Confederaciones, al punto de ser elegido como jugador revelación del torneo en una encuesta de la Federación Internacional de Fútbol.
Este hombre al que le hubiese gustado ser veterinario o psicólogo en caso de no haber triunfado como futbolista, está más cerca de convertir su sueño en realidad: jugar en el Mundial-2006.
A “Kikín” le hubiese gustado que su hermano mayor, que falleció cuando el jugador del Cruz Azul tenía dos años, hubiese podido asistir a su salto a la fama en esta Copa de las Confederaciones.
En una encuesta del sitio Internet de la FIFA, un 28% de los votantes se pronunció a favor de “Kikín” Fonseca como revelación del torneo, delante del argentino Luciano Figueroa (19%) y del brasileño Robinho (15%).
Su refrán favorito es "el mejor guerrero es el que tiene más paciencia" y “Kikín” no está ansioso por irse a Europa, pese a que este torneo es un escaparate para un eventual salto a un grande del Viejo Continente, después de haber jugado en La Piedad de Michoacán, Pumas y Cruz Azul.
"Estoy disfrutando en esta Copa de las Confederaciones y no pensando en eso. Después Dios dirá. A mí me gustaría probar en el extranjero, pero ahora no quiero perder la concentración. Si me tengo que quedar en México no pasa nada. Estoy feliz en mi país y es un fútbol de gran calidad", dijo el jugador de 25 años.
Fonseca, autor del gol de la victoria en el primer partido contra Japón, tiene ahora todo su pensamiento puesto en las semifinales del domingo contra Argentina. "Hay que vencer o morir. No hay mañana. Hay que ganar para llegar a la final. Hasta ahora se han hecho bien las cosas y hay que seguir así", dijo.
Fonseca, que escucha música de Ricardo Arjona y Sin Bandera en sus ratos libres y tiene como comida preferida las prijoladas, tuvo como ídolo a Hugo Sánchez, como la mayoría de los mexicanos.
Es un hombre muy religioso, al punto de encomendarse a Dios y a la Virgen y afirmar que le hubiese gustado conocer a Jesucristo.
Enamorado de su ciudad, León, al punto de ir allí de vacaciones y mirar los resultados del equipo de su lugar de origen, del que era seguidor cuando era un niño, espera regresar, con el título de campeón de la Copa de las Confederaciones.
Aunque no vuelva con el trofeo, la admiración de sus conciudadanos por su buena actuación en el torneo, ya se la tiene ganada.



