Expulsión de jugadores mexicanos no está relacionada con dopaje: Beckenbauer
La expulsión de dos jugadores de la selección mexicana en la Copa de las Confederaciones no estuvo relacionada con un caso de dopaje sino de indisciplina, aseguró el presidente del Comité Organizador del torneo, Franz Beckenbauer.
Francfort, Alemania, junio 23, 2005.- La expulsión el martes de dos jugadores de la selección mexicana en la Copa de las Confederaciones no estuvo relacionada con un caso de dopaje sino de indisciplina, aseguró este jueves el presidente del Comité Organizador del torneo, Franz Beckenbauer.
El ex futbolista reveló en conferencia de prensa que recibió garantías del presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Joseph Blatter, de que los defensores Salvador Carmona y Aarón Galindo fueron expulsados del torneo por su entrenador, "por razones puramente disciplinarias".
"Él (Blatter) me aseguró que esto ha sido un asunto puramente disciplinario y que no tiene nada que ver con dopaje. Y no tenemos razones para dudar de su palabra", dijo Beckenbauer.
Los dos jugadores habían sido separados del plantel el martes y enviados inmediatamente de retorno a su país por determinación del entrenador Ricardo La Volpe, aunque la delegación no aclaró lo que había ocurrido.
Dos periódicos mexicanos, "El Universal" y "Reforma", habían anunciado el miércoles que los dos jugadores habían resultado positivos a la nandrolona cuando aún se encontraban en México, antes del inicio de la Copa de las Confederaciones.
El episodio fue negado de forma enfática por La Volpe, quien sin embargo prefirió mantener la reserva sobre lo ocurrido, respondiendo de forma agresiva a las preguntas al respecto.
"Los periodistas deberían preocuparse con juzgar la calidad deportiva de nuestro equipo. El resto es asunto particular nuestro. ¿Acaso yo le pregunto a ustedes si tienen problemas maritales?", esgrimió el entrenador.
El argentino La Volpe apenas se limitó a explicar que Galindo y Carmona fueron enviados de retorno a México por violar el "código de conducta" del seleccionado.
Por su parte, el miércoles el portavoz de la FIFA Markus Siegler descartó la idea de un resultado positivo antidopaje.
"Hemos escuchado rumores -y destaco aquí la palabra 'rumores'- de que los dos jugadores mexicanos arrojaron resultado positivo. México jugó dos partidos por las eliminatorias mundialistas, el 4 y el 8 de junio, y no hay información de cualquier examen antidopaje con resultado positivo", dijo Siegler.
No obstante, este jueves, el portavoz de la FIFA explicó que la organización solicitó a la Federación Mexicana de Fútbol explicaciones adicionales por escrito sobre el episodio. "Estamos aguardando una respuesta que llegará en la presente jornada", añadió Siegler.
México se convirtió en la principal sorpresa de la Copa de las Confederaciones, al terminar en el primer lugar del grupo B para enfrentar a Argentina en la semifinal que se disputará el domingo en Hannover.
Romano aclara salida de Carmona y Galindo
Fuente: AP.
México, D.F., junio 23, 2005.- Los defensas Aarón Galindo y Salvador Carmona, dados de baja el martes de la selección mexicana en la Copa Confederaciones, se reportaron el miércoles con su equipo Cruz Azul y contaron a su entrenador que su salida fue por un "problema económico".
El técnico de Cruz Azul, el argentino Rubén Omar Romano, externó su comentario a la prensa deportiva que cubre la pretemporada de Cruz Azul en Ixtapa Zihuatanejo, en el Pacífico de México.
"Lo que me han dicho ellos es que fue un problema económico; no se pusieron de acuerdo con una parte del plantel, se mantuvieron en una postura y por eso fueron separados", dijo Romano al diario Récord.
"Fue una decisión de los jugadores (de la selección). Sólo eso sé, no quise preguntar más", agregó Romano.
"Por lo que me han dicho, no se trata de eso", declaró el técnico al diario Esto cuando se le cuestionó si los jugadores habían salido por un supuesto dopaje. "Se trata de los premios; ellos mantuvieron una postura que no le pareció al grupo, por eso están aquí, en México".
El estratega decidió darles vacaciones por diez días. "No vamos a decir qué pasó; es una cuestión de honor, quedamos en no decir nada", comentó Galindo a su llegada a Ixtapa Zihuatanejo.



