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Divorciarse también está en judío: Todo lo que no sabían

Al igual que el matrimonio, comienza con una ceremonia judía, el divorcio judío también termina con una y les vamos a contar TODO lo que sucede

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Rabino Moisés Chicurel, Rabino principal de la Comunidad Sefaradí de México.

rabino@comunidadsefarai.org // YouTube. Comunidad Sefaradí México

Sobre divorcio:

• La Halajá (ley judía) permite el divorcio.

• El documento de divorcio se llama GET.

• Un guet termina el matrimonio judío y certifica que la pareja es ahora libre para volver a casarse de acuerdo a la ley judía.

¿Qué diferencia hay entre el divorcio civil y el Guet?

• Tanto el divorcio civil como el Guet tienen como objetivo disolver el matrimonio.

• PEEERO el matrimonio civil y el matrimonio religioso operan en dos planos diferentes; se producen por medio de dos sistemas diferentes y se disuelvan por medio de dos procesos totalmente diferentes e incompatibles.

• El divorcio civil puede disolver los lazos creados por medio del matrimonio civil. Son lazos creados por el hombre y es el hombre quien los puede deshacer.

• En el matrimonio que se hace bajo normas divinas. No puede disolverse si no es por medio de un proceso basado en las mismas normas divinas, delineadas en la Biblia.

 ¿Cuán importante es tener el Guet si ya se dio divorcio civil?

• Según la Halajá (ley judía), hasta que la mujer no reciba el Guet de su marido está considerada casada con él, por más que tenga el divorcio civil.

• Convivir con otro hombre antes de haber recibido el Guet es considerado adulterio.

Sin un “guet” adecuado un segundo matrimonio puede ser inválido:

• Al igual que el matrimonio es una realidad metafísica – en el cual dos almas se fusionan para crear un alma completa – el divorcio también lo es.

• Para que una pareja judía se divorcie, el hombre debe darle a la mujer un documento llamado “guet”, como está prescrito en la Torá.

• Sin un guet adecuado, a pesar de que ambos estén separados físicamente, siguen unidos metafísicamente – y es considerado como si estuvieran completamente casados. Esto es verdad hasta el punto en que si una mujer quisiera casarse de nuevo, sin haber recibido un guet, el segundo matrimonio es inválido y esa segunda relación es considerada adulterio.

• Antes de facilitar un guet, una corte judía (bet din) a veces alentará a la pareja a buscar reconciliación. De hecho, una de las razones por las que el proceso de divorcio judío involucra tantos tecnicismos es para evitar una situación en la que una pareja se divorcie sin haber explorado todas las opciones.

El tribunal rabínico:

• Además del Bet Din, completan el personal requerido para el otorgamiento de un divorcio judío (guet), un escriba (sofer) y dos testigos.

• Los miembros del Bet Din pueden servir de testigos si no hay otras personas disponibles.

• Un bet din es un tribunal rabínico que, por lo general, consta de tres rabinos

• Aunque el Bet Din no puede autorizar la emisión de un guet antes de haber realizado todos los esfuerzos posibles para reconciliar a la pareja, y esto solamente si los fundamentos para el divorcio son suficientemente sólidos, cuando se obtuvo un divorcio civil y se alcanzó un acuerdo aceptado en lo referente a los asuntos financieros y de propiedad el Bet Din en sí no debe intervenir en las razones del divorcio o en los arreglos financieros. Según la ley judía, el deseo expresado por ambas partes de disolver el matrimonio constituye, en última instancia, una razón suficiente.

El proceso:

• Al igual que el matrimonio, comienza con una ceremonia judía, el divorcio judío también termina con una.

• El procedimiento completo puede tomar entre una hora y media y dos horas.

• La mayor parte del tiempo es para la redacción del guet por parte del escriba.

• El documento se redacta y tiene una apariencia similar a una columna de un rollo de la Torá.

• El guet se redacta en forma individual para el marido y la mujer.

 • Tiene los nombres de los cónyuges, la fecha y el nombre de la ciudad en que se emite.

• El documento en sí no menciona ningún fundamento del divorcio y ninguna acusación por parte del marido o de la esposa.

• Se hacen al marido y a la esposa un cierto número de preguntas de rutina para estar seguros de la libre voluntad y del consentimiento para la acción del divorcio.

• La ceremonia formal – basada en versículos bíblicos – determina que el esposo “otorga” el guet y la esposa lo “recibe”. Pero en esencia es ésta una cuestión de procedimiento. En la práctica efectiva una persona no otorga y la otra no recibe sin el respectivo consentimiento y la aprobación respectiva de ambas partes.

• Los documentos de divorcio no pueden ser impresos como formularios.

• Deben ser escritos en su totalidad específicamente para un hombre determinado y una mujer determinada y para el propósito específico de llevar a cabo un divorcio determinado.

• El escriba y los dos testigos deben ser personas piadosas y observantes, y no deben estar relacionados entre sí ni tampoco con la pareja.

• Después de finalizado el procedimiento, se hace una rasgadura en el documento para indicar que éste ya fue utilizado y no puede volver a usarse nuevamente.

• El documento en sí es retenido por el Beit Din y conservado en un archivo permanente.

• Cartas oficiales, llamadas de liberación (ptor) se entregan al hombre y a la mujer, como testimonio de que el guet ha sido otorgado, confirmando así el derecho de contraer nuevamente matrimonio.

• Después de otorgado el guet, una mujer no puede casarse nuevamente durante un período de noventa y dos días. La razón de este período de espera es evitar toda duda acerca de la paternidad que pueda surgir si ella se casa nuevamente y concibe inmediatamente.

• Las leyes referentes a la redacción de un documento válido y los procedimientos en sí, son numerosas y complejos. Por eso, deben ser vigilados por las personas más competentes en la ley del divorcio, para evitar un error que pueda invalidar el guet.

¿Qué ocurre si el marido no está de acuerdo con dar el Guet?

• No se puede obligar a una persona convivir en pareja en contra de su voluntad. Si la mujer quiere divorciarse, el marido está obligado a entregarle su Guet.

• Pueden discutir las responsabilidades económicas; pero no se puede negociar la libertad.

¿Qué pasa si la esposa no está de acuerdo con recibir el Guet?

• Si esto pasa para extorsionar al marido o vengarse, o si está mentalmente incompetente, el Tribunal tiene facultades para permitirle al hombre volver a casarse sin Guet.

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