Custodios acusan condiciones indignas en Cefereso de Durango; no tienen tiempo ni para ir al baño
Personal del penal federal denuncia jornadas de hasta 16 horas, falta de elementos y sanciones de ocho horas adicionales de servicio; piden intervención de la CNDH.

Custodios denuncian condiciones indignas en penal de Durango.
Elementos de seguridad y custodia del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 14, en Durango, denunciaron que trabajan en condiciones indignas, con jornadas de entre 14 y 16 horas continuas durante las cuales, aseguran, no disponen de tiempo para beber agua, comer adecuadamente ni acudir al baño.
En una queja por escrito que hicieron llegar a Así las Cosas PM y Entorno MX, los trabajadores señalaron que el centro penitenciario apenas cuenta con la tercera parte de los custodios que debería haber, lo que los obliga a cubrir turnos extendidos en condiciones precarias y donde además se les imponen arrestos por fallas propias del agotamiento.
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“Durante dicha jornada no se nos otorga tiempo para ingerir agua, alimentos en condiciones dignas, ni para necesidades fisiológicas básicas”, sostiene el documento, suscrito de manera colectiva como Personal de Custodia Penitenciaria Federal del Cefereso número 14 CPS Durango.
Los custodios aseguran que cada grupo tiene a su cargo aproximadamente 500 personas privadas de la libertad. Sus funciones incluyen los pases de lista y las actividades relacionadas con alimentos, patio, baño, servicio médico, talleres, gimnasio y cine.
Para realizar esas labores, afirman, sus grupos cuentan con 35 elementos, cifra que todavía se reduce por vacaciones, incapacidades médicas y faltas. Según el escrito, la plantilla prevista por grupo o compañía debería superar los 100 integrantes.
“No podemos seguir con 35 elementos haciendo el trabajo de 120”, expresaron en el apartado de peticiones. La insuficiencia de personal, advirtieron, representa un riesgo tanto para su integridad física como para la operación del centro penitenciario.
Denuncian amenazas con “arrestos”
De acuerdo con la queja, las sanciones por fallas relacionadas con la sobrecarga de trabajo se imponen bajo el argumento de “necesidades del servicio”.
Los trabajadores sostienen que estos “arrestos” se utilizan como mecanismo de amenaza y generan desgaste físico y psicológico. Por ello, solicitaron revisar y eliminar su aplicación como castigo desproporcionado por situaciones que atribuyen a la falta de elementos.
También pidieron modificar los roles de servicio para disponer de jornadas de ocho horas o de un esquema de 24 horas de trabajo por 48 de descanso, además de garantizar pausas para hidratarse, alimentarse y atender sus necesidades fisiológicas.
Exámenes a costa de sus vacaciones
Otra de las inconformidades se refiere a las evaluaciones de control de confianza. Los custodios aseguran que, desde el sexenio anterior, deben acudir a realizarlas por sus propios medios y durante sus vacaciones.
Según el documento, el procedimiento les consume entre tres y cuatro días de descanso y los obliga a cubrir los gastos de traslado y hospedaje en la Ciudad de México, así como el regreso a su centro de adscripción.
Solicitaron que estas evaluaciones se programen dentro de la jornada laboral y que la institución cubra viáticos, pasajes y alojamiento.
Piden supervisión de la CNDH
Además de estar dirigido a la ciudadanía en general, el escrito tambié está dirigido a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social y la dirección general del penal.
Entre sus peticiones figuran incrementar de inmediato la plantilla, cubrir las vacantes y garantizar atención médica y psicológica para quienes presenten estrés laboral, ansiedad y agotamiento derivados de las condiciones denunciadas.
Asimismo, solicitaron a la CNDH realizar una visita de supervisión y emitir medidas cautelares para proteger la integridad física y psicológica del personal.
“No pedimos privilegios. Pedimos lo que por ley nos corresponde. Antes que servidores públicos, somos seres humanos. Antes que custodios, somos personas con derechos”, concluye la queja.
Cabe señalar que en su reciente Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025 la CNDH identificó entre las deficiencias del Centro Federal de Readaptación Social 14 de Durango, precisamente, una “insuficiencia del personal de seguridad y custodia”, sumado a múltiples fallos relacionado con los servicios de salud del centro y los programas de readaptación para los internos.
Pese a ello consideró que el personal desplegado ha logrado mantener condiciones de gobernabilidad del centro sin que haya registro de extorsiones u otro tipo de incidentes que son comunes en diversos penales.



