Más allá del mole poblano: La estrategia de Puebla para impulsar el comercio local y el turismo
El mole poblano forma parte de una estrategia turística de Puebla para impulsar la compra directa de ingredientes a productores locales.

El mole poblano no solamente se sirve en la mesa: detrás de cada plato existe una cadena que comienza en el campo y alcanza a productores, cocineras tradicionales, restaurantes, prestadores de servicios y comunidades enteras.
La secretaria de Desarrollo Turístico de Puebla, Carla López-Malo Villalón, explicó que el gobierno estatal busca que el crecimiento de la actividad turística tenga un impacto más directo en quienes producen los ingredientes y mantienen vivas las tradiciones gastronómicas.
¿Cómo busca Puebla que el turismo beneficie a los productores locales?
La funcionaria destacó que entre enero y septiembre de este año los Pueblos Mágicos de Puebla recibieron 4 millones de visitantes, con una derrama económica de 5 mil millones de pesos, y sostuvo que la cadena turística involucra desde transportistas y hoteleros hasta restauranteros, guías, artesanos y comerciantes.
“La cadena de valor turística es muy grande, pero es sobre todo muy importante porque cada una de las personas que participamos en el sector turístico nos volvemos embajadores del estado. O sea que es con ellos con los que estamos trabajando de la mano”, explicó López-Malo Villalón.
Como ejemplo, la secretaria mencionó el modelo aplicado durante la temporada del chile en nogada, mediante un convenio con Canirac para que los establecimientos participantes adquirieran directamente a productores de la región del Izta-Popo los ingredientes del platillo, como manzana panochera, pera lechera, durazno criollo, nuez de Castilla, chile poblano y granada.
“Este año lo que hicimos fue hacer un convenio con Canirac y todas sus unidades de negocio que vendían chile en nogada compraron sus productos directamente a los productores de la región del Izta-Popo. Y es lo mismo que estamos replicando ya con todos los platillos tradicionales. No solamente se trata del mole, del chile en nogada, del mole de caderas, de las chalupas, de las cemitas o de los molotes; se trata de que todos los restaurantes poblanos queremos que compren la mayoría de sus productos directamente a productores poblanos”, señaló.
¿Qué otras acciones contempla la estrategia de turismo gastronómico?
La estrategia también contempla aprovechar la transformación de productos para ampliar su vida útil. A través de centros de transformación y de la marca Puebla 5 de Mayo, se busca que alimentos perecederos puedan convertirse en productos con mayor duración y posibilidades de comercialización.
La secretaria explicó que esta estrategia también se lleva al terreno turístico mediante experiencias comunitarias, para que los visitantes puedan conocer los procesos productivos, desde la siembra y elaboración hasta la degustación de los alimentos.
López-Malo Villalón subrayó que la intención es que el turismo gastronómico no se limite al consumo de un platillo, sino que permita conocer a las personas y comunidades que están detrás de cada ingrediente y de cada preparación.
“Hoy estamos haciendo un turismo con un rostro mucho más humano, en donde el beneficio llegue directamente también a las comunidades y en donde queremos preservar y presumir nuestra cultura, nuestras tradiciones y que todas las comunidades, los productores, las y los artesanos, las cocineras tradicionales, los cocineros tradicionales puedan seguir viviendo de la actividad que han hecho por generaciones”, afirmó.
¿Cómo busca Puebla ampliar el alcance económico del turismo?
La funcionaria señaló que esta política forma parte de una estrategia más amplia de diversificación turística, que incluye gastronomía, fiestas y festivales, naturaleza, aventura, turismo de romance, congresos y convenciones, además de capacitación, certificación, comercialización y promoción nacional e internacional.
El objetivo, dijo, es conectar a los productores y prestadores de servicios con agencias de viajes y tour operadores para que las experiencias turísticas de las comunidades sean comercializables y el beneficio económico de la llegada de visitantes tenga un mayor alcance.



