• 03 SEP 2026, Actualizado 20:35

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Power bank explota en avión de Aeroméxico: ¿por qué pueden incendiarse estas baterías?

El hecho ocurrió en el vuelo AM371 de Aeroméxico, que cubría la ruta Oaxaca-CDMX, de acuerdo con los reportes oficiales

Una power bank explotó en un avión de Aeroméxico. IA

Una power bank explotó dentro de un avión de Aeroméxico y provocó un conato de incendio durante un vuelo entre Oaxaca y la Ciudad de México. El incidente volvió a poner bajo la lupa a las baterías externas, dispositivos cada vez más utilizados para cargar celulares, tabletas y otros equipos electrónicos.

El hecho ocurrió en el vuelo AM371 de Aeroméxico, que cubría la ruta Oaxaca-CDMX. De acuerdo con los reportes disponibles, la batería externa se encontraba sobre un asiento desocupado cuando comenzó a presentar una falla que derivó en fuego y humo dentro de la cabina.

La tripulación intervino para controlar la situación y activar los protocolos de seguridad. El avión continuó su trayecto y llegó a la Ciudad de México. No se reportaron personas lesionadas por el incidente y la batería involucrada quedó a disposición de las autoridades para las investigaciones correspondientes.

Pero más allá del caso ocurrido en el vuelo de Aeroméxico, hay una pregunta que vuelve a aparecer: ¿por qué una batería portátil puede incendiarse o incluso parecer que explota?

¿Qué hay dentro de una power bank?

Las baterías externas utilizan, en la mayoría de los casos, celdas de iones de litio. Esta tecnología permite almacenar una cantidad importante de energía en un dispositivo pequeño y ligero.

El problema aparece cuando una de esas celdas sufre un daño o una alteración que provoca un aumento descontrolado de temperatura.

Uno de los principales riesgos es conocido como “fuga térmica” o thermal runaway. Se trata de un proceso en el que el aumento de temperatura dentro de la batería provoca reacciones que generan todavía más calor.

La temperatura puede elevarse rápidamente, producir gases y aumentar la presión dentro de la celda. En determinadas circunstancias, esto puede terminar en fuego, ruptura de la batería o una liberación repentina de energía. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) reconoce este fenómeno como uno de los principales riesgos asociados con las baterías de litio en la aviación.

¿Qué puede provocar que una power bank se incendie?

No existe una sola causa. Una batería puede entrar en fuga térmica debido a diferentes factores.

Entre ellos están los golpes o daños físicos, el sobrecalentamiento, una sobrecarga, problemas durante la carga, defectos de fabricación o incluso productos de mala calidad.

También existe riesgo cuando una batería presenta algún daño interno que no necesariamente es visible desde el exterior. Por eso, una power bank que se ha deformado, se calienta de manera anormal o presenta señales de deterioro no debería continuar utilizándose.

Los especialistas también advierten sobre baterías falsificadas o de procedencia dudosa, ya que sus sistemas de protección pueden no ofrecer las mismas garantías que los productos fabricados bajo estándares adecuados.

¿Por qué el riesgo es especialmente importante en un avión?

Una batería que comienza a emitir humo o fuego dentro de una aeronave representa una situación particularmente delicada porque ocurre en un espacio cerrado y con numerosos pasajeros.

Por esa razón, las autoridades de aviación mantienen restricciones específicas para transportar baterías de litio. La FAA, por ejemplo, prohíbe transportar baterías de repuesto de ion-litio en el equipaje documentado y establece condiciones para llevarlas en el equipaje de mano.

El objetivo es que, si una batería comienza a calentarse, emitir humo o incendiarse, la tripulación pueda detectar el problema y actuar rápidamente.

¿Cómo evitar problemas con una power bank?

Antes de viajar, conviene revisar que la batería externa no esté golpeada, inflada, deformada o excesivamente caliente. También es importante utilizar cargadores y cables compatibles y evitar dejarla expuesta a temperaturas extremas.

Si una power bank comienza a calentarse de manera inusual, desprende humo, presenta un olor extraño o cambia físicamente, lo recomendable es dejar de utilizarla y alejarla de materiales inflamables, siguiendo las indicaciones de seguridad correspondientes.

El caso del vuelo de Aeroméxico demuestra que una batería portátil, pese a su pequeño tamaño, almacena una cantidad considerable de energía. En condiciones normales es un dispositivo seguro, pero una falla en sus celdas de litio puede desencadenar una reacción rápida y difícil de controlar.

Por ello, el incidente del AM371 no sólo quedó como un momento de tensión a bordo: también sirve como recordatorio de que las power banks deben transportarse y utilizarse con precaución, especialmente cuando se viaja en avión.

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