• 27 AGO 2026, Actualizado 01:40

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¿Por qué los ciclones son cada vez más intensos? Esto explica la temporada 2026 en México

Conoce qué factores del océano y la atmósfera pueden favorecer tormentas más fuertes y lluvias extremas

Temporada de ciclones 2026: estas son las razones detrás de su mayor intensidad. Getty Images

La temporada de ciclones tropicales de 2026 en México ocurre en un contexto que merece especial atención: el calentamiento de los océanos está modificando las condiciones en las que se desarrollan estos sistemas. Aunque esto no significa que todos los ciclones vayan a ser más fuertes, sí existen factores que pueden favorecer una mayor intensidad, lluvias más abundantes y procesos de intensificación rápida.

El tema cobra relevancia después de que el pasado 22 de agosto los océanos del planeta alcanzaran una temperatura superficial media récord de 21.1 grados Celsius, de acuerdo con datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus. El registro superó el máximo anterior, establecido en marzo de 2024.

¿El calentamiento del mar hace más fuertes a los ciclones?

La respuesta corta es: puede favorecer que algunos ciclones alcancen mayor intensidad.

Los ciclones tropicales obtienen buena parte de su energía del calor disponible en el océano. Cuando la superficie marina presenta temperaturas elevadas, existe una mayor cantidad de energía y humedad que puede alimentar el desarrollo de una tormenta.

Por esta razón, los océanos más cálidos pueden contribuir a que determinados sistemas se intensifiquen con mayor rapidez. Climate Central señala que el calentamiento de los océanos asociado al cambio climático está favoreciendo huracanes más intensos, además de precipitaciones más fuertes y marejadas ciclónicas mayores.

Sin embargo, la temperatura del océano no es el único factor. La atmósfera, los vientos, la humedad y fenómenos climáticos como El Niño también pueden determinar si un ciclón se organiza o pierde fuerza.

¿Qué ocurre con la temporada de ciclones 2026 en México?

El panorama de este año presenta diferencias importantes entre las cuencas del Pacífico y el Atlántico.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) contempla para el Pacífico mexicano una temporada con actividad importante. Su pronóstico inicial estimó entre 18 y 21 ciclones tropicales, de los cuales entre nueve y 11 podrían alcanzar la categoría de huracán y entre cuatro y cinco llegarían a ser huracanes intensos.

Especialistas de la UNAM también han advertido que las condiciones del Pacífico podrían favorecer una temporada activa, con factores como el calentamiento oceánico y la presencia de El Niño entre los elementos que deben vigilarse.

En contraste, el Atlántico presenta otro escenario. NOAA mantiene para 2026 un pronóstico de actividad por debajo del promedio, debido principalmente a la influencia de El Niño y otros factores atmosféricos que dificultan la formación de ciclones.

Esto demuestra que hablar de una temporada “más fuerte” para todo México sería una simplificación: las condiciones pueden ser muy diferentes dependiendo del océano y de cada sistema meteorológico.

¿Qué es la intensificación rápida?

Uno de los fenómenos que más preocupa a los especialistas es la llamada intensificación rápida.

Se presenta cuando un ciclón aumenta considerablemente la velocidad de sus vientos en un periodo relativamente corto. Este proceso puede complicar los pronósticos porque una tormenta que inicialmente parece tener una intensidad moderada puede fortalecerse en poco tiempo.

El océano caliente es uno de los ingredientes que puede favorecer este comportamiento, aunque nuevamente intervienen otros factores atmosféricos.

Investigaciones recientes de NOAA, basadas en décadas de observaciones realizadas por aeronaves cazahuracanes, buscan mejorar la comprensión de las condiciones que provocan esta rápida intensificación.

¿Significa que habrá más huracanes?

No necesariamente.

Una de las diferencias más importantes es que el calentamiento global no implica automáticamente que cada año se formen más ciclones. La cantidad de sistemas depende de múltiples variables.

Lo que sí preocupa es que, bajo determinadas condiciones, algunos ciclones puedan alcanzar mayor intensidad y producir precipitaciones más extremas.

Por eso, para México el riesgo no debe medirse únicamente por cuántos sistemas se formen, sino también por su trayectoria, velocidad de intensificación, cantidad de lluvia y condiciones existentes en las zonas donde eventualmente puedan tocar tierra.

¿Qué estados deben mantenerse atentos?

Las costas del Pacífico mexicano y del Golfo de México deben mantener especial vigilancia durante la temporada ciclónica.

Dependiendo de la trayectoria de cada sistema, estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Baja California Sur pueden enfrentar lluvias, oleaje elevado, vientos fuertes e inundaciones.

En el Golfo, entidades como Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo también están expuestas a los efectos de los sistemas tropicales.

Por ello, la recomendación es consultar constantemente los avisos del Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil, especialmente cuando exista un ciclón cerca de las costas mexicanas.

Un océano más caliente cambia el escenario

La temporada de ciclones 2026 no significa que todos los sistemas serán extraordinariamente intensos. Pero el récord reciente de temperatura oceánica y las condiciones previstas para el Pacífico muestran por qué es importante mantener la vigilancia.

El calentamiento del mar puede proporcionar más energía a determinados ciclones y favorecer intensificaciones rápidas, lluvias más intensas y mayores riesgos costeros.

Para México, la clave será seguir la evolución de cada sistema y no confiarse únicamente en los pronósticos generales de actividad. Un solo ciclón puede generar impactos importantes, incluso dentro de una temporada que, en términos generales, no sea extraordinaria.