Boogie’s Pizza en CDMX: buena masa, sabor callejero y una deuda con el atrevimiento
En una Ciudad de México donde algunas pizzerías parecen exigir una tesis sobre fermentación antes de permitirte tocar una rebanada, Boogie’s apuesta por algo más sencillo: pizza de pisa y corre

Boogie’s Pizza en CDMX. Franc
Hay lugares a los que uno entra dispuesto a quedarse. A pedir otra bebida, revisar el menú con calma y dejar que la sobremesa haga su trabajo. Boogie’s Pizza no juega ese partido.
Aquí la lógica es mucho más chilanga: llegas, eliges, comes y sigues caminando.
En una Ciudad de México donde algunas pizzerías parecen exigir una tesis sobre fermentación antes de permitirte tocar una rebanada, Buggies apuesta por algo más sencillo: pizza de pisa y corre. Sin demasiada ceremonia ni pretensiones.
Y se agradece.
La primera impresión está en la masa. Es ligera, delgada y tiene un crocante bastante agradable. No aparece esa base triste y húmeda que se desploma bajo los ingredientes. Aquí existe estructura: muerdes, cruje y después cede.
Eso permite que los sabores entren sin convertir cada rebanada en un ladrillo.
Una pizza ligera para una ciudad que nunca se detiene
Boogie’s Pizza entiende algo fundamental sobre comer en CDMX: no siempre tenemos dos horas disponibles.
A veces solo queremos una buena rebanada antes de regresar al trabajo, al Metro, al bar o simplemente seguir caminando.
Ahí funciona mejor.
Los ingredientes pueden tener sabores fuertes, pero la masa mantiene cierta ligereza. El resultado es una pizza fácil de comer, de esas donde una rebanada puede convertirse peligrosamente en dos.
Por pieza o completa, el sabor es decente y cumple.
Y “cumplir” aquí no es un insulto.
Hay buena textura, equilibrio y suficiente personalidad para resolver el antojo. La rebanada, sin embargo, parece ser el formato natural del lugar: llega rápido, se come sin protocolo y te devuelve inmediatamente a la calle.
Boogie’s Pizza podría dejar de jugar a lo seguro
Aquí aparece el verdadero pero.
Boogie’s Pizza tiene una masa capaz de soportar mucho más carácter.
Algunas combinaciones podrían abandonar la zona cómoda y buscar contrastes más agresivos: mayor acidez, picante, grasa, elementos frescos o ingredientes inesperados que provoquen algo más que un simple “está buena”.
La pizza agradece la insolencia.
No se trata de aventarle ingredientes extravagantes para conseguir una fotografía bonita en Instagram. Se trata de construir bocados que tengan tensión, capas y personalidad.
Porque la CDMX ya tiene demasiadas pizzas correctas.
La competencia es feroz y ser simplemente bueno puede condenarte a convertirte en “ese lugar donde comimos una vez”.
Boogie’s Pizza tiene elementos para evitarlo: masa crocante, formato casual y una identidad urbana que funciona. Solo necesita arriesgar un poco más.
Una rebanada honesta en medio del caos chilango
Al final, Boogie’s Pizza se disfruta mejor entendiendo exactamente qué ofrece.
Llegas con hambre. Ves las pizzas. Eliges una rebanada. La masa cruje, los ingredientes hacen su trabajo y vuelves a la calle.
No hay revelaciones gastronómicas ni falta que hacen.
Boogie’s hace una pizza honesta, ligera y cumplidora. Pero detrás de esa sencillez hay potencial para algo más memorable.
La base está lista.
Ahora falta un poco de peligro.
Porque Boogie’s Pizza ya sabe hacer una buena rebanada. Lo interesante sería verla hacer una que se porte mal.
¿Dónde está Boogie’s Pizza y cuánto cuesta?
Boogie’s Pizza está en Av. Nuevo León 125, local B, colonia Hipódromo, alcaldía Cuauhtémoc, en una zona perfecta para caer por una rebanada mientras recorres la Condesa. El consumo promedio aparece entre 200 y 300 pesos por persona, dependiendo de qué tanto ataque el hambre. El establecimiento cierra a las 11:00 de la noche, por lo que también funciona para ese antojo de pizza después de una tarde larga o antes de seguir la noche chilanga.



