• 12 AGO 2026, Actualizado 01:46

EN VIVO

Trump elimina vacunas infantiles: cuáles dejarán de recomendarse para menores en Estados Unidos

El cambio no significa que las vacunas involucradas sean prohibidas o retiradas del mercado. La modificación se centra en quiénes deben recibirlas como recomendación rutinaria federal

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Getty Images

El presidente Donald Trump ordenó una profunda modificación de las recomendaciones federales de vacunación infantil en Estados Unidos, una decisión que reduce de 18 a 11 las enfermedades para las que el gobierno recomienda inmunización de rutina a todos los menores.

La medida fue formalizada mediante una orden ejecutiva anunciada el 10 de agosto de 2026. La Casa Blanca sostiene que el nuevo esquema busca establecer recomendaciones basadas en lo que denomina un estándar científico más riguroso y acercar el calendario estadounidense a las prácticas de otros países desarrollados.

Sin embargo, el cambio abrió una fuerte controversia entre especialistas y organizaciones médicas, que cuestionan que exista nueva evidencia científica que justifique reducir las recomendaciones universales.

Lista de vacunas para menores eliminadas por Donald Trump en Estados Unidos. IA

¿Qué vacunas infantiles dejarán de recomendarse de forma rutinaria en Estados Unidos?

El cambio no significa que las vacunas involucradas sean prohibidas o retiradas del mercado. La modificación se centra en quiénes deben recibirlas como recomendación rutinaria federal.

Según la orden y la información difundida sobre el nuevo esquema, las inmunizaciones contra COVID-19, influenza, hepatitis A, hepatitis B y virus respiratorio sincitial (RSV) dejan de formar parte de las recomendaciones universales para todos los niños. Algunas seguirán recomendándose para determinados grupos de riesgo o mediante una decisión compartida entre padres y profesionales de la salud.

El gobierno de Trump establece ahora una lista de inmunizaciones recomendadas universalmente para proteger a los menores frente a 11 enfermedades, frente a las 18 contempladas anteriormente, según la Casa Blanca.

Esto supone una modificación importante en la política federal de vacunación, pero no significa automáticamente que todos los estados eliminen sus propios requisitos escolares. Las normas sobre vacunación obligatoria para asistir a escuelas también dependen de las autoridades estatales.

Trump también busca separar la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola

Uno de los puntos que más discusión ha generado es la instrucción para avanzar hacia la aplicación por separado de las vacunas contra sarampión, paperas y rubéola, actualmente administradas habitualmente mediante la vacuna combinada MMR.

La orden también plantea espaciar algunas inmunizaciones mediante diferentes visitas médicas.

El problema es que las vacunas individuales contra esas tres enfermedades no están actualmente disponibles de forma rutinaria en Estados Unidos. Especialistas advierten que aumentar el número de citas necesarias podría provocar retrasos o que algunos menores no completen sus esquemas.

La decisión llega además en un momento de preocupación por el sarampión. Médicos y organizaciones sanitarias sostienen que retrasar las inmunizaciones puede ampliar el periodo durante el cual un niño permanece susceptible a enfermedades prevenibles.

Trump y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., también han vuelto a plantear cuestionamientos relacionados con las vacunas y el autismo. Sin embargo, décadas de investigaciones con millones de personas no han encontrado evidencia de que las vacunas causen autismo.

¿Por qué Trump decidió reducir las vacunas recomendadas para los niños?

La administración argumenta que Estados Unidos recomendaba más vacunas infantiles que otros países desarrollados y sostiene que el nuevo modelo busca concentrar la recomendación universal en un grupo de inmunizaciones consideradas esenciales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) respondió defendiendo los calendarios de inmunización sustentados en evidencia científica. También recordó que los programas de vacunación no pueden compararse únicamente contando vacunas, debido a que cada país diseña sus recomendaciones considerando enfermedades circulantes, epidemiología y características de su sistema sanitario.

Existe además un elemento legal que podría complicar la aplicación de los cambios. Los propios CDC indican que una orden preliminar de un tribunal federal, emitida el 16 de marzo de 2026, suspendió decisiones anteriores que habían modificado el calendario infantil. Por ello, en las páginas oficiales consultadas, el calendario de julio de 2025 seguía apareciendo como el vigente bajo esa resolución judicial.

La orden de Trump abre así una nueva etapa en la política sanitaria estadounidense. No supone que las vacunas señaladas desaparezcan ni que automáticamente dejen de estar disponibles, sino que modifica la recomendación federal universal y traslada algunas decisiones hacia grupos de riesgo y consultas entre médicos y familias.

El alcance definitivo dependerá ahora de cómo las agencias federales implementen la orden, de las decisiones de los estados y de los litigios que puedan surgir alrededor del nuevo esquema de vacunación infantil.