Sicario cuenta cómo fue reclutado por el crimen organizado en México

El joven sicario de 22 años dijo que el objetivo de contar su historia, es para dar a conocer un poco al mundo la realidad de la vida en México

Un joven sicario de 22 años reveló la manera en que fue reclutado y cómo escapo del crimen organizado con la ayuda de la policía, esta información fue publicada por The New York Times.

El joven del cual se desconoce su identidad dijo que el objetivo de contar su historia es para dar a conocer un poco al mundo la realidad de la vida en México.

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Contó que para poder ser reclutado a sus 17 años tuvo que mutilar un cadáver y así ingresar al grupo delictivo Guerreros Unidos y posteriormente tuvo que terminar con la vida de cientos de personas cuando era adolescente para finalmente poder pertenecer al cártel de Los Rojos.

Empezó con su vida criminal, para dejar atrás la pobreza, al principio se dio cuenta que no era tan fácil ganar dinero pues su ganancia era de un dólar más o menos por jornada laboral, no conforme con eso tuvo que desempeñar el papel de sicario y así poder ganar cientos por semana. 

En 2017, fu detenido por la policía, pero se pudo llegar a un acuerdo no oficial para que no fuera puesto tras las rejas.

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Cuando entró al mundo del crimen, quería ser un psicópata, matar sin piedad y ser el sicario más temido del mundo, pero cuando el programa de protección federal se terminó, lo dejaron a su suerte.

Ahora está huyendo, por miedo a que terminen con su vida como lo hicieron con su hermano, que era miembro del Ejército, como parte de la venganza que tomó el Cártel contra el joven.

Cuando se unió al Cártel antes de cumplir 18 años, dijo que estaba decidido no solo a encajar, sino a sobresalir.

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“Me convirtieron en un animal. Me bloqueé a mí mismo, mis propias emociones, y me dije que solo era alguien más que hacía estas cosas”, dijo, explicando cómo una vez le cortó la garganta a un niño sin previo aviso o sin razón como una forma de demostrar lo duro que era.

En cinco años trabajó como asesino a sueldo para luchar contra los miembros del Cártel rival y asegurar el tráfico de sustancias prohibidas.

En 2017, cuando tenía entre 22 y 23 años, la policía lo detuvo, fue entregado por uno de sus socios que le prometió que se salvaría si hacía un trato.

La policía podría haberlo puesto tras las rejas durante 200 años, pero Albert Capella, el jefe de policía en el estado de Morelos, decidió lanzar un programa experimental de informantes.

El sicario fue tan valioso que la información que le dio al jefe llevó a más de 100 condenas.

Sin embargo, cuando Capella fue ascendido a jefe de policía en el estado de Quintana Roo, el programa se terminó.

Debido a que no era oficial, no había una estructura para mantenerlo en funcionamiento y ninguno de los otros jefes de policía quería involucrarse en el caso.

Algunos de los otros miembros del Cártel que habían sido reclutados como parte de él volvieron a la vida delictiva. Habían estado durmiendo en una instalación que estaba al lado de la cárcel local, y fueron trasladados hacia y desde la Corte para testificar en casos de otros cárteles.

El sicario huyó del lugar. Su hermano fue asesinado poco después en el puesto de tacos de sus padres. Piensa que pueden haber tenido la intención de matarlo, pero debido a que los dos eran muy parecidos, su hermano fue asesinado por error.

Ahora está huyendo en diversas partes del país y, en ocasiones, ve a su hijo pequeño.

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