La avalancha de microsismos en la CDMX; se dispararon en julio

Los microsismos han taladrado la Ciudad de México (CDMX) registrando 20 episodios tan sólo en 3 semanas por el Servicio Sismológico Nacional

Una oleada de microsismos en la Ciudad de México sembró tensión entre los habitantes de la región oeste durante las últimas semanas. Los registros únicamente de julio, 20 eventos, casi igualan la cifra de todo 2018, 22 reportes en la capital y zonas aledañas.

“Si bien las magnitudes de los sismos son bajas, fueron sentidos en varias zonas de la Ciudad de México debido a la cercanía al epicentro y su poca profundidad”, informó el SNN en un reporte especial el 12 de julio.

Los especialistas señalan que a mayor cercanía con el epicentro, las ondas sísmicas se desplazan guardando más ímpetu y esto provoca sentirlas más fuertes.

En lo que va de 2019 el Servicio Sismológico Nacional (SSN) detectó 26 microsismos: 1 en enero, 1 en marzo, 3 en mayo, 1 en junio y los 20 de julio.

A pesar de su baja intensidad y breve duración, los recientes microtemblores hacen recordar los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017.

No es la primera vez que la CDMX tiene que lidiar con los movimientos de la tierra, pero ante estas situaciones siempre comienzan a surgir explicaciones sin evidencia sólida.

El 17 de julio vecinos de las alcaldías Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón protestaron contra las obras para ampliar la Línea 12 del Metro responsabilizándolas de los microsismos.

La mayoría de los epicentros se han concentrado en el cuadrante del Bosque de Chapultepec, donde los capitalinos han logrado percibir las ondas sísmicas.

Además de las obras de la Línea 12, otros blancos de ataque han sido la proliferación de edificaciones, la actividad del Popocatépetl y la explotación de mantos acuíferos. El investigador Gerardo Suárez Reynoso, del Instituto de Geofísica de la UNAM, rechazó todas estas explicaciones.

Tras las protestas de vecinos, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dijo que “son fallas geológicas activas que tiene la ciudad, no son recientes, se conocían y es estudiaban desde hace tiempo por científicos del Valle de México”.

Posiblemente, en años anteriores no habían causado tanto eco entre la población porque no llegaron como avalancha en un periodo tan corto de tiempo.

A lo largo de todo 2018 se registraron 21 estrictamente en la Ciudad de México y uno más en las cercanías. Junio fue el más alto con 5 reportes.

También, como está sucediendo en este año, los límites entre la alcaldía Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón concentraron gran parte de los epicentros. Sus magnitudes fueron de 1.5 a 3 con profundidades de 1 a 8 kilómetros.

¿Qué ocurre con los microsismos?

Uno de los movimientos telúricos se ubicó a las afueras de la CDMX pero por procedimientos del algoritmo del SSN tuvo como georeferencia la CDMX. Los epicentros pueden colocarse más cerca de una alcaldía tomada como referencia pero en realidad localizarse en otra entidad.

¿Qué son los microsismos?

Los movimientos que se han sentido en las delegaciones Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón, oeste de la ciudad, en las últimas semanas “son el reflejo de fallas geológicas, fallas activas que están por debajo de la ciudad, pero no sólo por debajo de la ciudad, sino que están a lo largo de todo lo que llamamos la faja volcánica mexicana” explicó el investigador.

Estos temblores se ubican a profundidades de 2 a 3 kilómetros y no pasan de magnitud 3, una intensidad relativamente pequeña comparados con otros sismos que ocurren en nuestro país.

No podemos pronosticar sismos: Protección Civil

Los especialistas descartan la correlación con actividades humanas y destacan que existe un registro histórico de que han sucedido en el pasado, no son un fenómeno de la actualidad.

Los cierto es que en de los últimos 10 años el SSN ha registrado más de estos eventos en 2017, 2018 y lo que va de 2019.

Además de la hipótesis de antiguas fallas, hay otras posibles causas. Se considera que los mirosismos pueden ocurrir por la acumulación de tensión regional, el hundimiento del Valle de México o por desequilibrios generados por los grandes sismos de la costa. Estas explicaciones tienen mayor aceptación entre la comunidad científica que estudiado la capital.

“Tenemos que aceptar que vivimos en una zona geológicamente activa”

La Cuenca de México se localiza sobre la Faja Volcánica Trans-Mexicana, la cual se extiende desde el Golfo de México, Veracruz, hasta el Pacífico, Jalisco.

La zona en la que se ubica la CDMX “tiene una geología y tectónica compleja, por lo cual no es de extrañarse la ocurrencia de sismos de pequeñas magnitudes en la zona”, afirma el citado reporte del Sismológico Nacional.

Lo cierto es que cuando se trata de sismos no es posible predecirlos o dar explicaciones absolutas. Tampoco existen indicios de que los microsismos sean el presagio de uno de gran magnitud.

Para el ingeniero geofísico Gerardo Suárez Reynoso lo mejor es “aceptar que vivimos como ciudadanos en una zona geológicamente activa, que estamos construyendo una ciudad, porque seguimos construyendo sobre ella, sobre fallas geológicas y estás fallas geológicas ocasionalmente se activan”.

Colapso de un edificio en las calles de Yucatán y Amsterdam de la colonia Condesa tras el sismo del 19 de septiembre de 2017 / Cuartoscuro

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