No son los popotes; las colillas son la mayor fuente de basura del océano

Las colillas de cigarro causan daños irreversibles a los mares y vida silvestre

Cuando hablamos de contaminación del océano las imágenes de popotes podrían ser lo primero que llega a nuestra mente, lo cierto es que la cantidad de colillas de cigarro supera a éste y muchos contaminantes artificiales.

Contrario a lo que mucha gente piensa, el contaminante número 1 en los mares son los filtros de cigarrillos. La organización Ocean Conservancy ha revelado que en más de 25 años de limpieza en playas el artículo más recolectado son éstos pequeños residuos; en todo ese tiempo han reunido más de 52 millones de colillas.

Esto equivale aproximadamente a un tercio de todos los artículos basura recogidos. En México se estima que se desechan 50 mil millones de colillas.

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De acuerdo a un estudio de la misma ONG, esto sobrepasa a las bolsas de plástico, envoltorios de alimentos, botellas de bebidas, tapas de bebidas, o popotes.

Los vacacionistas tiran directamente los desperdicios de cigarro en las playas; mientras que en otros casos la lluvia y desagües llevan las colillas a los ríos u otros cuerpos de agua para acabar en las costas.

Los filtros están hechos de fibras de acetato de celulosa, un material plástico con hebras más finas que los hilos de coser. A simple vista parece algodón pero puede tardar una década en descomponerse, ya que no son biodegradables. Hasta dos tercios de éstos se descargan de manera irresponsable en el planeta y para muchos ambientalistas su utilidad única es facilitar el acto de fumar.

Desafortunadamente, los fumadores no se han dado cuenta del impacto profundo y perjudicial que tiene su comportamiento, no sólo para el medio ambiente, sino también para su salud y la de su círculo cercano.

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Una sola colilla puede contaminar 50 litros de agua, porque está diseñada para retener sustancias tóxicas potencialmente cancerígenas. Éstas pueden ser consumidas por varias criaturas marinas y es muy probable que terminen de nuevo en nuestra comida.

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