En la Antártida miles de pingüinos bebé pierden la vida por el deshielo

Casi toda una colonia de polluelos pingüino emperador desapareció en el mar de Weddell en la Antártida

Un desprendimiento de hielo en la Antártida ha ocasionado una tragedia, pues casi todos los pingüinos emperador bebé de una colonia perdieron la vida cuando se derrumbó el área en la que estaban asentados.

Esta catástrofe ocurrió en 2016 en el mar de Weddell y los científicos han explicado que las miles de crías que no sobrevivieron crecían al borde de la plataforma de hielo Brunt.

Se ha detectado que los adultos no muestran signos de intentar recomponer la población, sumando 3 años de fracaso reproductivo, y probablemente sea inútil si lo intentan porque un iceberg gigante está apunto de alterar la zona.

En imágenes satélite, los investigadores Peter Fretwell y Phil Trathan detectaron la desaparición del poblado conocido como Halley Bay.

El excremento de los pingüinos, o guano, puede ser detectado con estas imágenes en el hielo blanco y así estimar el tamaño de las colonias. Desafortunadamente, desapareció la que vivía en Brunt, la cual mantuvo un promedio de 14 mil a 25 mil parejas reproductoras durante varias décadas (entre el 5% y 9% de la población mundial).

Comparación de las manchas de guano de la colonia Halley Bay en 2016 y 2018 / Especial

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La colonia Dawson-Lambton cercana a Halley Bay ha tenido un aumento de más de diez veces su población, pero los especialistas afirman que es muy probable que se deba a la migración de las aves que sobrevivieron al desprendimiento.

Los pingüinos emperador son las especies más altas y pesadas, por lo que necesitan áreas confiables de hielo marino para reproducirse. La plataforma debe resistir cuando las aves llegan, desde abril, hasta que sus crías crecen, hasta diciembre.

Si el hielo se rompe demasiado pronto, los pingüinos jóvenes no tendrían las plumas listas para comenzar a nadar. Eso parece lo que sucedió.

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El estudio asocia la gran ruptura a un 2015 muy difícil que registró el fenómeno de El Niño más fuerte en más de 60 años, vientos muy potentes y un año récord de bajo hielo marino en esa región de la Antártida. En 2017 y 2018 las condiciones no mejoraron mientras el hielo nunca pudo restablecerse.

En una entrevista, Phil Trathan aclaró que “es imposible decir si los cambios en las condiciones del hielo marino en Halley Bay están específicamente relacionados con el cambio climático, pero un fracaso tan grande para reproducirse con éxito no tiene precedentes en este lugar”.

También la investigación matiza que la sensibilidad de esta colonia a los cambios del hielo marino ha revelado el impacto que el calentamiento futuro podría tener en la Antártida y en los pingüinos emperador.

Ante el incremento de las temperaturas en el planeta, los científicos advierten que es importante observar cómo interactúan el viento y la orografía de la plataforma de hielo, que en este caso ocasionó la pérdida catastrófica de masa y afectó a las colonias cercanas. El destino del pingüino emperador podría estar en juego durante las próximas décadas.

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