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@WRADIOMEXICO

El dolor de los padres se hereda en los hijos

Cualquier experiencia negativa en los padres tendrá repercusión en la salud de sus hijos

¿El dolor que sufrieron los padres en sus vidas afectará la salud de sus hijos en el futuro? Un estudio sobre los genes dio con un hallazgo que sorprendió a todo el equipo de investigación.

Calvin Bates, perteneciente al vigésimo Regimiento de Infantería de Maine del Ejército de la Unión, estuvo cuatro meses en el campo de prisioneros de Andersonville (Georgia) y al salir de allí se le pudo ver enfermo, demacrado, con los dos pies amputados como se muestra en la fotografía.

Las condiciones en las que se vivía en la prisión eran devastadoras ya que la mayoría de los reclusos no salía con vida de allí. Causó curiosidad, se realizó el estudio de la epigenética por un grupo de investigadoras de la Universidad de California en los Ángeles (UCLA) donde se llegó a la conclusión que los hijos que tuvieron aquellos soldados murieron primero a comparación de otros hijos de soldados veteranos. De alguna manera el dolor de sus padres se grabó en su genética.

Se ha comprobado que los malos hábitos de la familia procreadora afectarán a sus futuros descendientes como es el caso del azúcar si los padres la consumen en exceso tendrán hijos obesos, o bien si los abuelos tuvieron una mala alimentación esto repercutirá en la salud de sus nietos.

Respecto a la investigación obtuvieron datos dentro de la misma familia, que los hijos que el prisionero de guerra tuvo después de sobrevivir a uno de esos campos tenían hasta 2,2 veces más probabilidades de morir antes que sus hermanos a la misma edad.

Hasta ahora se han realizado experimentos con niños e incluso con bebés que están por nacer para estudiar la trasmisión intergeneracional del trauma en los seres humanos. A finales de la Segunda Guerra Mundial, aún bajo dominación alemana, países se vieron a afectados por situación de hambruna. Las más afectadas en ese entonces fueron las mujeres embarazadas ya que al nacer sus bebés pesaron 300 gramos menos. Ya de adultos desarrollaron diabetes esquizofrenia y reducción en su tamaño corporal.

Kristiina Rajaleid, investigadora de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y coautora de este estudio, en 2017 hizo una muestra de 800,000 niños suecos donde comprobó que el trauma de perder a un padre o a una madre deja una marca muy particular que heredan los hijos. Las consecuencias de esta secuela es que ya de adultos, tienden a tener hijos prematuros y con menor peso a comparación de los que no perdieron a sus padres. Esto se debe a que antes de llegar a la pubertad se programa la espermatogénesis y es cuando los testículos empiezan a formarse. También es una etapa formativa en lo psicológico que al tener una pérdida de un padre a esa edad genera traumas irreparables.

Al concluir con el estudio de los soldados prisioneros surgió un dato particular que científicos todavía no logran entender: el trauma por tanto sufrimiento solo lo heredaron los hijos varones, las hijas tuvieron una vida más cálida y duradera. Los investigadores esperan la tercera generación de los nietos y nietas de soldados como el cabo Bates, que está en curso, pueda explicarlo.

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