Éxtasis en el Cervantino con concierto de Goran Bregovic

La presentación del cantante ha sido una de las más esperadas dentro del FIC

Por Fernanda Quirozenviada especial Guanajuato.-El primer fin de semana del Festival Cervantino empezó con la euforia que provocó Goran Bregovic en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas. Minutos después de que comenzó el concierto de Bregovic que sigue el eje del Arte de la libertad del FIC, comenzó a llover con la fortaleza con la que suena la música de Goran pero también con la misma energía de los pies de quienes bailaban al ritmo de los balcanes. La lluvia no espantó a los asistentes, al contrario, los unió para bailar más juntos unos de otros. En el centro de la explanada un grupo de personas detuvieron una carpa que llegó desde atrás, otros más se abrazaron, otros tantos gritaron, alzaron los brazos, sonrieron con los relámpagos. Parecía que la lluvia acompañaba a Bregovic y su banda de bodas y funerales. El granizo también apareció pero los pies siguieron bailando. Delante del público Goran cantó y tocó con su traje plata y sus zapatos azul eléctrico. Las mujeres de su banda con flores en la cabeza y voces extraordinarias y los hombres a veces sorprendidos del ánimo de los bailadores que tenían delante. Un sostén cayó a los pies de Goran, Kalasnjikov y otras canciones clásicas de los soundtracks que ha hecho para filmes de Emir Kusturica, sonaron y explotaron los cabellos mojados, los pies que con el movimiento se confundían si se miraba abajo, gritos, cantos, el idioma serbio en lenguas mexicanas, un mismo idioma hablado a través de la música. Como lo dijo Bregovic, la música es un idioma en sí mismo y lo hace suceder en cada interpretación y concierto. En medio de cuerpos mojados, sonrisas y éxtasis sensorial terminó dos horas después uno de los conciertos más esperados de esta edición del FIC

 

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