CON GABRIELA WARKENTIN, JAVIER RISCO Y SOPITAS

SOPITAS: ¿Qué está pasando con el Amazonas?

Los incendios forestales que padece Brasil en este 2019 no tienen precedentes

El Amazonas es conocido por ser el pulmón del planeta y la selva tropical más grande de todo el mundo, pero también por tener la capacidad de absorber 2.400 millones de toneladas de dióxido de carbono cada año, es decir, la cuarta parte de todo el carbono absorbido por los bosques en el mundo.

Desgraciadamente, los incendios forestales que padece Brasil en este 2019 no tienen precedentes y de acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Investigación Espacial del Brasil (INPE), en la Amazonía se han detectado más de 72.843 incendios en lo que va del año, lo que ha provocado una crisis ambiental, que se ha agudizado en las últimas semanas, debido al aumento en los incendios de las regiones en Mato Grosso y Pará, incendios provocados por el ser humano para fomentar la actividad agrícola y estimular la deforestación.

De acuerdo a las cifras de julio, cada tres minutos, desaparece un pedazo de selva equiparable tamaño de un campo de fútbol desaparecía.

Pero no ha sido sino hasta esta semana, cuando la gravedad de la crisis nos ha pegado en la realidad, cuando una enorme columna de humo llegó a Sao Paulo dejando abrumadoras escenas de calles oscurecidas en las que los coches han tenido que encender los faros cuando el reloj aún marcaba las tres de la tarde.

El fuego también está siendo noticia en países como Bolivia, Perú o Paraguay.

En tanto que la NASA ha publicado decenas de fotografías satelitales demostrando el desastre que atraviesa la Amazonia, además, de confirmar que los incendios más dramáticos se presentan en las siete poblaciones con mayor deforestación, siendo esta la principal causa de la carbonización de la selva.

¿Pero qué dice el gobierno brasileño?

Desde que Bolsonaro llegó al poder, cientos de activistas lo acusan de haber relajado los controles de deforestación en la Amazonía, permitiendo la entrada de industrias madereras para atacar la zona verde más importante del mundo.

Por su parte, el Instituto Nacional de Investigación Espacial del Brasil señaló que el incremento de incendios no se puede atribuir solo a las temperaturas extremas y escasas lluvias en plena época de tormentas dentro de la región amazónica, un argumento

al que Bolsonaro respondió, despidiendo al titular de la agencia, para prometer un informe con “cifras no inventadas”, aunque el aumento en incendios y la deforestación de la selva son mas que evidentes

Tras más de dieciséis días en llamas, y ante una alerta mundial, Bolsonaro ha movilizado a todos los efectivos disponibles para intentar aminorar un desastre medioambiental que parece irreversible.

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