CON MARTHA DEBAYLE

Contando historias: Vitola, el humor espontáneo del gesto

Les vamos a contar sus secretos, sus maridos, sus hijos, sus mitos, sus éxitos y sus pasiones

En cabina con Sergio Almazán, periodista y escritor. Autor de libro: “Acuérdate, María” (TW:@salmazan71).

Fannie Kauffman mejor conocida y recordada como Vitola, es la representación del humor blanco y la espontaneidad de la carcajada que se expresa en un físico antiestético del tipo mujer que había creado la industria fílmica en México.

Hasta antes de Vitola sólo aparecían mujeres de tipo, sensual, femme fatale y madre sublime que el cine de oro mexicano consagró en figuras como Miroslava, María Félix, Dolores del Río o Blanca Estela Pavón.

Fannie Kuffman por el contrario, es icónica por no ser estereotipo de la belleza que encumbró la pantalla grande en los años 50.

Sobre Vitola

Fannie Kauffman

Nació en Toronto, Canadá el 11 de abril de 1924 de padres judíos cubanos.

Llegó con menos de un año de edad a la Habana y a los 12 años entró al Conservatorio de Música y Artes de la isla caribeña, su deseo y el de su familia era ser cantante de ópera.

En plena adolescencia ya alcanzaba 1.70 mts de estatura y una figura muy delgada y narigona lo que provocaba que cada que aparecía en escena para interpretar cualquier aria provocaba carcajadas.

Su llegada a México

Decidió tomar el camino del teatro y tras varios años de trabajar y presentarse en los foros de la Habana, llegó a México en 1942

En una época que el cine nacional estaba en uno de sus mejores momentos, donde pronto encontró su sitio creando un género que no existía para las mujeres en el cine nacional.

El apodo de Vitola surgió en Cuba y era un tanto irónico porque Vitola se le dice a la boquilla o pedazo de puro que es corto y ancho, todo lo contrario del cuerpo y figura de la actriz y cantante.

Con 22 años llegó a la Ciudad de México, donde fue contratada para cantar en el Teatro Arbéu, hoy Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada en el centro histórico, tuvo un éxito relativo tras su debut en 1943.

Luego de tres años cuando descubrió que quizá en el cine encontraría su lugar, ya que en ese año apareció por primera vez en una película: “Se acabaron las mujeres”, dirigida por Ramón Peón.

Pionera de un nuevo estilo

Influenció con su humor blanco y su figura atípica para que el cine mexicano tuviera en su reparto mujeres con bis cómico.

Se puede decir que Fannie Kauffman es la pionera y maestra de un nuevo estilo de personaje en el cine mexicano: la mujer que hace reír, así es como surgirán en la pantalla grande el dúo de teporochas lumpen: La Guayaba y la Tostada; María Victoria como la criada bien criada; Sara García en un bis cómico en Las señoritas Vivanco junto a Prudencia Griffel.

En 1946 se casó por primera vez con el diplomático mexicano Humberto Elizondo Alardine, quien lo conoció cuando una ocasión llegó al Teatro Arbéu para clausurarlo porque sabía que en ese teatro el dueño y empresario Raul Dionesi quien era hijo de don Romeo el creador del teatro Arbeu contrataba músicos, bailarinas, vedettes y actores y actrices que estaba ilegales en México.

Así que aquél noviembre de 1945 el teatro fue clausurado y todo el elenco artístico junto con los empleados y taquilleros fueron encarcelados por disposición del regente de la ciudad y el diplomático Humberto Elizondo Alardine.

Y en mayo de 1946 tras un breve romance y ayudarle a legalizar su situación migratoria en nuestro país, Fannie Kuffman contrae matrimonio con el diplomático y adquiere la naturalización. Por ello Vitola decía siempre: “Mi primer marido primero me metió a la cárcel y luego me pidió matrimonio”.

Una vez casada con Elizondo Alardine, se embarazó de su primer hijo: Humberto Leiser Elizondo Kauffman –quien también se dedicó a la actuación– que nació estando ella en una gira artística por Saltillo, Coahuila el 19 de julio de 1947.

Aunque se desconoce las causas de la muerte de su primer esposo, ocurrida a cuatro años de haberse casado.

Vitola y Tin Tán

Vitola seguía trabajando para la compañía del Teatro Arbéu hasta donde en 1949 tras terminar una función, le avisan que hay una persona que la quiere saludar.

Hasta su camerino llegó el actor mexicano Germán Valdés Tin Tan quien la invita a participar en una cinta: La vida en broma (1949) con la que logra una aceptación con el público, por lo que Tin Tan decide invitarla a realizar una segunda cinta a su lado El rey del barrio (1950, director Gilberto Martínez Solares) donde Vitola interpreta a Nena: una riquilla que pretende cantar ópera bajo las enseñanzas del maestro italiano interpretado por Tin Tan.

Muy pronto el falso profesor de canto, en realidad un ladrón, intenta acallar a la destemplada Nena para robarle sus joyas.

Primero trata de golpearla en la cabeza y después, atraído con su valioso collar, ahorcarla.

Luego de bailar una jocosa conga, que aprovecha el ladrón para irse de la mansión, se da cuenta que le fue robado su collar. Milagrosamente la riquilla se salva de salir en la página roja.

Vendrían otras cintas más al lado de Tin Tan: También de dolor se canta (1950), ¡Ay amor…cómo me has puesto (1950) y Vivillo desde chiquillo (1950). Por ser su esposo mayor que ella.

Vitola en 1951 conoce la viudez, como ella misma decía soy la comedia trágica. Porque no sólo a temprana juventud conoció la muerte sino que 34 años más tarde en 1987 dos de sus cuatro hijos mueren en un accidente automovilístico.

Un segundo matrimonio

En 1953 contrae matrimonio por segunda ocasión con el actor y ventrílocuo Alex King con quien procrea 3 hijos más: David, Moisés y Abraham., quien pertenecía a la compañía de Esperanza iris y conocía la vida de los actores de revista y cine, Vitola pensó que sería muy fácil poder convivir con otro actor.

Aun cuando en teatro trabajaron juntos por pocas ocasiones, Vitola en los años cincuenta tuvo una enorme carrera no sólo en México sino en América Latina y Estados Unidos.

Participó en varios programas de la incipiente televisión mexicana de los años sesenta, pero nunca dejó de actuar cara a cara al público, llevando al cabo representaciones en muchos teatros de la capital y de los estados.

Hizo muchas giras con representaciones cómicas, entre las que destacan Beisbol Cómico, en cuyo elenco se encontraban las de Trosky, Chabelo, Resortes y su propio hijo Humberto quien fungía como narrador.

La televisión: el segundo escenario

Vitola es pionera de los géneros de comedia y programas cómicos en la televisión mexicana de los años 60: Estrellas Palmolive, TV musical Ossart, Revista musical Nescafé, programas emitidos en los años 60’s.

A color participó en los unitarios Las Comadres, Salsa y en diversas participaciones en los programas El Show del Loco Valdés y de sus últimas apariciones fue en el programa nocturno Mala Noche No conducido por Verónica Castro.

En las calles de Uxmal en la colonia Narvarte, Vitola recibía a políticos y empresarios en su casa, era una aficionada del juego y las apuestas.

Tenía una afición por el juego de pocker que la llevó a perder varias veces mucha fortuna entre ellas, 100 centenarios ante un político que la amenazó con pistola en mano sino liquidaba la deuda con moneda corriente.

Además jugaba con muchos de los paisanos de la comunidad israelita en México con quien siempre perdió grandes fortunas.

1998: Yo, Vitola: la tragedia de una cómica.

En el año de 1996 con 72 años de edad, estaba iniciando una gira por los Estados Unidos, estando en Nueva York, al salir al escenario notó que se cansaba mucho, que la gente no se reía de sus chistes, que el teatro estaba semivacío, se sintió ridícula haciendo el baile de aquella célebre escena de la película El rey del barrio.

Paró la función, se retiró a medio espectáculo, entró a su camerino y vio su figura, ya los años habían hecho lo suyo en su figura y su habilidad, en su rostro y su humor.

Ese día decidió retirarse de la vida profesional y pública.

En franca depresión, decidió en la tranquilidad y distancia escribir sus memorias que aparecieron publicadas en 1998 bajo el título de Yo, Vitola: La tragedia de una cómica. Y a su hijo Humberto le dio el siguiente consejo: el día que te des cuenta que la gente ya no pague por verte, y te cueste trabajo entrar en acción: ¡retírate, sin escándalo ni alharaca”

El libro cierra con la siguiente frase: “me mantengo vigente porque pasan mis películas en la televisión, pero mis admiradores, estoy segura ya todos fallecieron, casi como yo, o mejor dicho como mi personaje, Yo Vitola, la tragedia de una cómica”.

Muerte

Fannie Kauffman, falleció en el hospital Santa Elena en la colonia Roma el 21 de febrero de 2009 de causas naturales, a los 83 años.

Dejando, como bien lo dijo un acervo memorioso de carcajadas en las diferentes participaciones que tuvo en el cine y la televisión, en total 38 películas y más de una veintena de programas de tv.

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