CON GABRIELA WARKENTIN, JAVIER RISCO Y SOPITAS

SOPITAS: Crisis migratoria en la frontera de Estados Unidos y México

Los sube y bajas colocados en la línea fronteriza que divide a localidad de Anapra en Chihuahua con Sunland Park, en Nuevo México

En medio de la crisis migratoria que afronta la frontera entre México y Estados Unidos, las imágenes sirvieron como un bálsamo para los ojos de millones, pero también como un recordatorio de que por más muros que se construyan, cuando haces una cosa en un lado, tiene impacto en el otro.

Si, hablamos de los sube y bajas colocados en la línea fronteriza que divide a localidad de Anapra en Chihuahua con Sunland Park, en Nuevo México

demostrando que a pesar de la construcción de muros entre los dos países, los ciudadanos pueden convivir entre ellos sin los sentimientos de xenofobia, odio y racismo que se han sembrado en los últimos años.

Y es que la frontera entre México y Estados Unidos puede ser un lugar peligroso plagado de contrabandistas, secuestradores y traficantes de personas. Pero para el arquitecto, Ronald Rael, también es un espacio divertido, en donde los pueblos confluyen a pesar de las divisiones, por lo que decidió instalar tres sube y bajas de color rosa como parte de un proyecto del colectivo estadounidense Chopeke, con el que se pretende mostrar el balance natural que existe entre las familias mexicanas y las de Estados Unidos.

A través de sus redes sociales, Rael, profesor de arquitectura en la Universidad de California en Berkeley, publicó un video donde se puede apreciar a niños jugando y divirtiéndose en los sube y baja sin dejar impresionarse por el centenar de barrotes que los separa.

La idea comenzó con un proyecto que denominado “Teeter Totter”, en 2009, aún cuando ni siquiera se veía la intención de Trump de lanzarse a la política, el arquitecto realizó algunos bocetos que podrían ayudar a los niños migrantes, pero no fue sino hasta que unió fuerzas con su esposa y arquitecta, Virgina San Fatello, para llevar a cabo una serie de acciones para unir a las regiones separadas por el gran muro de metal.

Así el proyecto fue tomando forma, para convertirse en el “Teeter Totter Wall” que no solo se trata de diversión, sino que también se centra en la humanidad como el punto de apoyo para resolver nuestros problemas.

Para muchos, pueden parecer un simple juego, para otros, en verdad, los sube y bajas significan un punto de apoyo y sobre todo de equilibrio para las comunidades de ambos lados de la frontera.

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