¿Cómo poner límites?

Viene Tere Díaz y les va a decir qué onda con eso de poner límites

Tere Díaz, psicoterapeuta, especialista en desarrollo personal y terapia de pareja. Su más reciente libro ¿Cómo identificar a un patán?

TW: @tedisen // @LaMontana_ // terediaz.com

Lo que no es

- Decir lo que piensas a diestra y siniestra (verdadazos) y en cada momento.

- Defender a capa y espada tus opiniones para que quede clara tus posturas.

- Mostrar tus debilidades a los demás para que éstos se adapten a ti.

- Gritar, amenzar, intimidar, agredir.

Poner límites es una acción compleja que implica:

-Tener una visión de la vida, de uno mismo y de las relaciones.

Facilita establecer vínculos sanos, oportunos y armoniosos y una sensación de autocuidado, satisfacción y libertad.

Nuestras relaciones son parecidas al sistema solar. ¿En qué órbita se ubica cada quién? Poner a alguien en un lugar que no le corresponde genera problemas. Por tanto te puedes alejar y acercar de las personas sin necesidad de huir o entrar en círculos viciosos de relación.

Cualidades necesarias para poner límites:

Autoconocimiento para conocer tus propios límites. Qué es permisible para ti y qué no lo es.

¿Cómo poner un límite que no conoces?

Asertividad para exponerlos de manera oportuna y constructiva. Decir no. Un límite es un "no" contundente y sostenido.

Valentía para superar tus resistencias internas que te impiden hacerlo de forma sabia y exitosa.

Persistencia para sostener el embate que te pondrá el entorno.

Decir NO

Hay "nos" que no convence a nadie (porque tú no estás convencido de llevarlos a la última consecuencia). Hay que sentir la propia voz con un sentimiento de poder. (No siempre tenemos el poder).Pero un no bien dicho tiene un efecto.

Tras un No viene un estado de tensión.... En el otro y en ti mismo. (A diferencia de un sí).

Cuando hay círculos viciosos tomará tiempo que te crean.

Factores que influyen y modelan nuestra vida.

-Educación temprana Los niños son vulnerables y dependientes, creen lo que dicen ellos para adaptarse, dudamos de nosotros mismos si los demás no nos respetan y enseñan a conocernos: es más importante que la otra persona esté contenta, a costa de tu represión, frustración y auto anulación.

Mostrarte como eras y recibir una Y si te mala reacción del otro te habría generado culpa, haciéndote creer que eras responsable del estado anímico de los demás.

- La sociedad

La sociedad en que vivimos nos condiciona todo el tiempo. Los medios, la publicidad, el entorno en general nos quiere moldear siempre para entrar dentro de ciertos estándares y ser aceptados. Así nos anulamos en el trabajo para no ser despedidos, con nuestra pareja para que no nos deje, con nuestros padres para que nos respeten, con amigos para que nos inviten...

Así, muchas personas llegan a la adultez y si preguntas ¿Quién eres, qué quieres, qué necesitas? O no lo sabe o lo calla por miedo o pena.

Así se mezclan: Ideas erróneas del bien y el mal, obediencia ciega, miedo al rechazo, al conflicto, al error, al ridículo, deseo de aceptación, creencia del egoísmo...

Beneficios

Conocimiento sobre ti mismo. Respeto personal, conexión contigo, consciencia y congruencia. Esto aumenta tu bienestar y autoestima.

Conocimiento de los demás Empatía, compasión, y relaciones más sanas y estables en el tiempo. Una relación de respeto y amor no se pierde en el tiempo, al contrario, crece.

Vida más ligera y alineada. Menos miedo, culpa, más relajación, menos sensación de alerta. Libertad.

Cómo hacerlo

Reconocer tu estado ¿Estás motivado, convencido? ¿Con fuerzas? ¿Sereno para controlar tus palabras y reacciones? Tu intención de mejorar la situación o hacer sentir mal al otro? Ha de haber un beneficio para los dos.

El estado de la otra persona Ser empático y conocer el lenguaje corporal del otro para asegurarte de su receptividad. Crear cierto desequilibrio pero no shock aunque esto no depende del todo de ti. ¿Cómo es su estado anímico? ¿Está cansado y abrumado?

El lugar y el momento apropiado Espacio neutro y con tiempo suficiente para poder comunicarse bien.

Si requieres hacerlo de forma improvisada porque te están faltando el respeto, tendrás que acomodarte al momento y lugar en el que está ocurriendo.

Habla desde ti y sin juzgar al otro. Mostrar cómo te sientes respecto a la acción que ejecuta la persona pero sin criticar, juzgar o etiquetar a la persona, eso genera una reacción defensiva y quizás un nuevo ataque. Normalmente, cuando alguien se da cuenta de que te está haciendo daño, pone el freno y evalúa su comportamiento.

Dar las gracias por haberte escuchado y agradecerle su comprensión.

Es importante ser claro, contundente, breve, y usar un tono de voz firme.

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