Fundación Vero, Diego y Mía

Gil, perdió a su familia en un accidente de auto, poco antes del mundial. Ya tenían todo listo para irse a Rusia

Gilberto Martínez, fundador y presidente de la Fundación Vero, Diego y Mía, A.C. que se dedica a trabajar con niños que viven en situación de desventaja social para darles competencias y herramientas para la vida, a través de la práctica del futbol.

Francisco Velasco, Miembro del Consejo de la Fundación Vero, Diego y Mía, A.C

Facebook: Fundación Vero, Diego y Mía // Twitter: @FundacionVDM

Instagram: fundacionvedimi // fundacionverodiegoymia.org

Contacto: donaciones@fundacionverodiegoymia.org

Su historia

La familia Martínez tenía todo listo para viajar al Mundial de Rusia.

Pero un accidente de tránsito, el 28 de abril del 2018, no permitió que sus hijos, Diego, Mía y su esposa Verónica cumplieran su sueño de ir a Rusia

Gilberto no quiso indagar en el accidente, ocasionado por un joven de 21 años, y se conformó con saber que todos murieron en el instante y que no sufrieron.

Su psicóloga le recomendó continuar con su viaje a Rusia para cerrar el único asunto pendiente que tenía con su familia. "Fue muy difícil llamar a la aerolínea y a los hoteles y pedir que cambien los nombres de los pasajes y reservas. Vinieron dos amigos en lugar de ellos.", dijo Gilberto.

Un día recibió un mensaje de texto: "Tu hijo va a ser el ángel que me ayude a volar". Lo escribió Guillermo Ochoa, el portero de la Selección Mexicana quien, al enterarse de la tragedia de Gil, a través de un amigo mutuo, decidió alentarlo para concretar su viaje a Rusia.

"El partido de México fue terrible. Día del Padre. Era muy difícil. Era el momento de llegar, de vivirlo, de pensar en ellos. Hubo momentos muy fuertes, el momento del gol, el himno, cuando termina el partido. Drené mucho y saqué mucho." compartió.

El "Tri" también les rindió un homenaje. Pusieron la playera de su hijo Diego en el banco de la selección durante el partido contra Corea del Sur.

¿Qué hacen?

La comunidad VEDIMI es un espacio de desarrollo deportivo que, en la práctica de entrenamientos de futbol, da a las familias de colonias con alto índice de delincuencia y pocas oportunidades de desarrollo, la oportunidad de convivir en torno a una actividad sana de sus hijos, en la que todos aprenden valores de trabajo en equipo, e integración social y familiar.

Los papás, mamás, tíos, abuelas, hermanos mayores o quien sea responsable de los niños, los llevan puntuales a su entrenamiento y se quedan una hora a observarlos

¿Cuándo iniciaron?

La fundación se creó en mayo de 2018 y empezó operaciones en octubre de 2018.

Surge como medida para encontrar una razón para vivir después de que Gilberto perdió a toda su familia (Vero, Diego y Mía) en un accidente automovilístico.

¿Cómo lo hacen?

La práctica de entrenamientos, dos veces por semana, con grupos divididos en categorías por edades de 6 a 8, 8 a 10 y 10 a 12 años.

Son prácticas basadas en metodologías positivistas, desarrolladas por profesionales con experiencia en formación deportiva y desarrollo infantil.

IdeaSport es la voz de la experiencia en este tipo de trabajo con niños y niñas, que además integra pláticas y cursos con padres de familia y adultos que acompañan a los niños.

Es una comunidad incluyente, que respeta todo tipo de familias y que integra a niños y niñas por igual.

¿A quiénes ayudan?

Actualmente atienden a 80 niños. 60 niños y 20 niñas de Naucalpan.

Tienen lista de espera, pero no pueden hacer más grandes los grupos, por cuestiones pedagógicas.

La idea, es crecer, tener más grupos y hacer nuevas comunidades para llegar cada vez a más niños.

Los testimonios de los papás son muy fuertes y los motivan a no dejar de hacer este trabajo.

La fundación en números

De los 80 niños y niñas que participan, todos han recibido dos uniformes, zapatos de futbol, además de algunos premios que reciben como incentivo por la práctica de valores en la cancha y en los entrenamientos.

Tienen más 200 balones que han recibido como donativos, casacas y todo el equipo necesario para entrenar.

La operación de estas clínicas y las actividades de la fundación tiene un costo de 1,800,000 pesos anuales.

A cada niño se le hacen evaluaciones con las que miden resultados.

Estos son los rubros que se evalúan:

Inteligencia de juego.

Técnica.

Físico/coordinativo.

Emotivo/social.

De cada área se evalúan muchos detalles; conducción del balón, recepción, golpeo, anticipación, marcaje, reflejos, equilibrio, etc. Muchos aspectos técnicos.

Pero los más importantes son los relativos al área emotivo/social, donde ven el progreso en la práctica de valores como concentración, calma, confianza, actitud positiva, responsabilidad, actitud de crecimiento, ética, liderazgo, tolerancia a la frustración, dedicación, tenacidad, resiliencia, consistencia mental, compromiso, voluntad de aprendizaje, respeto a la autoridad, respeto a los compañeros, generosidad, etc.

De cada rubro se hacen observaciones periódicas que los profesores evalúan para trabajar en los casos que requieren más atención.

Y esto es lo que los hace diferentes: el manejo puntual e individualizado de valores para la integración de la comunidad, generando modelos a seguir, actores de cambio y ciudadanos responsables.

Requisitos

Tener entre 6 y 12 años

Querer jugar futbol

Contar con el apoyo de un adulto en su familia.

¿Cómo se sostiene la fundación?

Actualmente, a través de donativos. Cualquier cantidad suma.

Hay quien puede dar 100 pesos al mes. Otros dan 2000 con cargo a su tarjeta de crédito.

Otros hacen un cargo único.

Para donar pueden hacerlo a través de la página www.fundacionverodiegoymia.org

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