La historia de la moda mexicana

El Primer libro que recopila la historia de la moda en México

El investigador Gustavo Prado, curador y conferencista. Es uno de los asesores de tendencias más importantes de México. Autor del libro "MEXTILO: La historia de la moda mexicana". (FB: @trendomexico // IG: @trendo.mx // T: @trendomx) estuvo en cabina con Martha Debayle y nos contó todo sobre MEXTILO.

Tiene información de casi todos los libros que se han publicado acerca de la moda mexicana.

En él, aparecen personalidades que van desde Ramón Valdiosera hasta Sara Galindo, Michel Mallard -uno de los creativos más importantes que tiene México- y Tanya Meléndez, directora del FIT en NY.

Las ilustraciones están hechas por Andonella. Ahora una de las mejores ilustradoras de moda, orgullosamente mexicana.

El libro está enfocado a todo tipo de público, desde gente que no sabe de moda y quiere un primer acercamiento, hasta profesionales.

¿De qué trata?

El único libro que se había publicado era "Tres mil años de moda mexicana" en los 50.

Tiene información de casi todos los libros que se han publicado acerca de la moda mexicana.

¿Cómo empezó? En una cena, le preguntaron a Gustavo Prado: ¿Qué es la moda mexicana?, ¿cómo es ser un diseñador mexicano? Esto se respondió con la creación del documental de Mextilo y posteriormente el libro.

La intención del libro es que sea VISUAL.

Todos los documentos antiguos fueron conseguidos específicamente para la elaboración del libro.

El libro está enfocado a todo tipo de público, desde gente que no sabe de moda y quiere un primer acercamiento, hasta profesionales.

Datos del libro

464 páginas e imágenes, que van desde 1521 hasta el día de ayer (casi casi).

Edición totalmente bilingüe: en español y en bad english porque somos bad hombres

El libro se publicó gracias a Fondeadora. Es el proyecto más grande de crowdfunding que ha existido de diseño en México, juntando $587,900 pesos.

Se vende en Kichink

Mextilo busca hacer una memoria de la moda mexicana ya que no hay registros previos de lo que fue la moda.

Sobre el documental de Mextilo

Gustavo investigó y consiguió toda la información necesaria para producir y lanzar el primer documental que contara las aportaciones más importantes de los creativos mexicanos dentro del mundo de la moda.

Presentado en París en el 2014 está dividido en cinco capítulos.

Nos lleva a las distintas épocas que han ido formando la historia del vestido en México.

Cada capítulo fue realizado por un director distinto (Zeon, Alberto Limón, Diego Espinosa, Herminio Tovar y José Reyes Cortés).

Incluye entrevistas a figuras clave de la industria mexicana de la moda como Anna Fusoni, Tanya Meléndez, curadora mexicana del Museo de FIT en Nueva York, José Alfredo Silva, diseñador de Trista, y Héctor de Anda, artista mexicano.

Tras el éxito del largometraje, Gustavo empezó a buscar patrocinadores hasta por debajo de las piedras. Y después de algunos meses, llevó el proyecto a Fondeadora, en donde se convirtió en el proyecto más grande de historia del crowdfunding del diseño en México.

Convirtió el largometraje a una primera edición en forma de libro.

Sobre Trendo MX

Trendo es una agencia de tendencias que, a partir de las actitudes y cambios en los estilos de vida, analiza a México con enfásis en el diseño y la moda.

Tendencias de consumo, color y prospectiva.

Al frente de trendo.mx está Gustavo Prado.

Se dedican a entender cuáles son los escenarios posibles, empatizar para entender qué es México y qué quiere a partir de nuestra realidad, para sintonizar con el palpitar nacional.

Analizan cambios de estilos, de actitudes económicas y sociales.

Hacen reportes para adelantarse a lo que vendrá.

En trendo.mx se creó Mextilo.

FACTS

Henri de Chantillon, el primer modisto mexicano, pionero de la moda en México en la década de los 30

Henri, decía que el cuerpo de las mujeres mexicanas era horrible y había que tomar el ideal griego del cuerpo

En la película Doña Diabla, 1950. María Félix, interpretaba a una mosita. Ésta fue una de las primeras veces que se representó el imaginario de la moda en México, a través del cine

En la película Chilam Balam, 1955. Ramón Valdiosera hizo un recuento de la manera de vestirse del México prehispánico.

En el México de los virreyes, uno se vestía para que lo vieran, o sea, se vestían para que reconocieran a qué clase social pertenecían. Esto fue uno de los orígenes de los trajes mexicanos, mucho tiempo después, evolucionó en los típicos trajes regionales que conoces hoy en día.

Catálogo de Putas: Maximiliano, tenía la idea de que la imagen tenían gran poder. Mandó catalogar a todas las prostitutas de la ciudad de México. Las fotografías ilustraban la clase a la que pertenecían. La clase 1 se vestía para la ciudad, y la clase baja, eran indígenas. Pero todo, se determinaba por la forma de vestir.

El traje de mariachi: Durante la segunda mitad del Siglo 19 los chinacos, hombres dedicados a las faenas del campo, empleaban la vestimenta que más tarde se convertiría en el traje de charro moderno. El traje llamó la atención del emperador Maximiliano de Habsburgo, quien de inmediato lo adoptó como una forma de identificarse con sus súbditos.

En 1888, inició el Palacio de Hierro en la CDMX, compraban la ropa hecha, o sea, la forma en que se compraba ropa en otras partes del mundo, llegó a México, ya se iba a buscar los materiales, ni los modistos.

Fue una época afortunada también para los diseñadores mexicanos, que mostraron sus creaciones en divas como María Félix y Dolores del Río.

En los sesenta la modernidad se hizo presente. Podemos ver en la exposición, por ejemplo, un atuendo de las Olimpiadas, en el que se hace presente el pantalón para las mujeres, uno de los signos del cambio que inició México en esa época, del que el movimiento estudiantil de 1968 fue una de las más grandes expresiones.

En los años setenta, con la llegada de Luis Echeverría al poder, se privilegió lo mexicano desde las más altas esferas del poder. La primera dama vestía prendas autóctonas

Ya en los ochenta inició la consolidación de la moda mexicana que hoy en día, a pesar de los largos años de crisis económica, ha multiplicado sus propuestas y tiene reconocimiento internacional.

¿Qué hacen las casas de moda internacionales que no pasa aquí?

Una marca no es vender ropa.

Una marca es vender un imaginario.

Si compras una marca lo haces por lo que te imaginas que vas a hacer con ella. Por ejemplo, un vestido de Dior cuesta 250 mil pesos, nadie lo puede comprar. Pero, sí puedes tener los lentes o el perfume, hasta el libro. Ese es el imaginario.

Las marcas mexicanas han podido vender ropa pero no han sabido crear imaginarios y nunca han podido preservar su propia historia.

Nadie ha aprendido a vender lo que quiere el consumidor mexicano.

La industria textil en México es uno de los 10 principales generadores de ingresos del país, pero la moda mexicana de autor es una cosa chiquita, focalizada en la ciudad de México; que quiebra cada 10 años.

Cuando se murió Pedro Loredo con él se acabó su marca. Su taller ahora está abandonado, irónicamente, frente a uno de los principales almacenes de ropa de la ciudad, El Palacio de Hierro de Durango. No es como Balenciaga, se muere el maestro, contratas a un nuevo diseñador y ya, la marca sigue.

Habrá moda mexicana cuando las marcas sobrevivan a la muerte de sus creadores, que todavía no pasa

Factores que influyen en el desarrollo de la industria de la moda en México

Uno de los grandes problemas que hay es que el diseñador tendría que darse cuenta de que vive en México.

Los diseñadores de Brasil o Argentina entienden muy bien su mercado local y el internacional, por eso venden en Latinoamérica.

Pero el diseñador mexicano no entiende al mercado local y ni se le ocurre vender en países de habla hispana; lo que quieren es estar en Nueva York.

Anna Fusonni explica en Mextilo que lo que le pegó durísimo a México fue NAFTA y el TLC que cerraron un montón de compañías mexicanas.

Lo que debió haber pasado entonces era que compitiéramos con creatividad, lo que no podía hacer con producción, insumos y materiales.

Pero lo que suelen hacer los diseñadores aquí es replicar lo que pasa en Europa tres años después y pues eso no es creativo.

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