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¿Cómo ahorrar e invertir tu energía para ser más productivo?

En México, la productividad está 50 puntos por debajo de EUA y Alemania

El mundo moderno demanda que respondamos a un nivel de productividad y competitividad cada vez más alto, nos exige que seamos capaces de producir más, para incrementar nuestro nivel de productividad se dice que debemos trabajar más, y muchos confunden esta situación con incrementar horas de trabajo a nuestra jornada. Helios Herrera, director general de HH consultores, con experiencia de más de 26 años en el área de capacitación humanística, motivación, superación personal, desarrollo empresarial y ventas, nos dará diez importantes tips para aprender a ahorrar e invertir tu energía y de esa manera seas más productivo.

La energía personal es un recurso natural, puede que sea el recurso más valioso que poseamos, así mismo es un recurso limitado por ello es importante saber dónde colocar la energía. Un dato curioso, el cuerpo humano gasta entre el 60% y el 70% de la energía total al día en actos reflejos y funciones fisiológicas como respirar, bombear sangre, pensar y digerir, es por ello que debes hacer buen uso del resto de tu energía.

Aquí 10 tips para ahorrar energía e invertirla:

1. Trabaja en una cosa a la vez: Concentrarse en hacer una sola cosa no solo te permite tener mejor rendimiento en lo que hagas, te permite terminar con un objetivo para iniciar uno nuevo más rápidamente. Por ahí dicen que el que sirve a dos amos, con uno queda mal. Ya hemos puesto el ejemplo del sol y la lupa. Si no estamos enfocados en un punto específico, lo único que conseguiremos es desperdiciar toda la potencia que tenemos y no lograremos absolutamente nada.

2. Reduce las interrupciones y distracciones: Procura hacer aquello que requiera mayor concentración de tu parte lejos del teléfono, de las redes sociales, de gente que quiera “charla ociosa” y las notificaciones de correo electrónico, esto hará que avances mucho más rápido en lo que tengas que hacer.

3. Dedica un tiempo específico para los correos: Responde correos electrónicos y otros mensajes, redes sociales etc., a horas determinadas del día, evita interrumpir tu concentración en otras actividades para contestar un mensaje, esto dispersará tu atención. (ya hablamos de qué pasa cuando tu enfoque no está correcto).

4. Planea una noche antes: Este tip se ha dicho tantas veces, pero es necesario reafirmar que debes saber hacia dónde vas a enfocar tu energía del día. Por lo que todas las noches debes hacer una lista de pendientes y metas, y elegir cual será tu mayor desafío para el día siguiente para convertirlo en tu prioridad.

5. Alimenta tu mente: Mantener tu mente con una buena energía mental depende mucho de los mensajes que recibe. Leer libros, escribir, escuchar música, pero procura que estas te transmitan los mensajes adecuados. Siempre digo yo que debemos dedicar el 1% de nuestro día en “capacitarnos” y hacernos mejores personas, es decir exponernos a nueva información para cambiar nuestro chip, lo cual nos dará nuevas habilidades para enfrentar y organizar nuestro día a día.

6. Reserva tiempo y energía para lo que es importante en tu vida: Un ejemplo muy claro: cuando vayas de camino a casa, piensa en la familia que te está esperando, y deja atrás las situaciones del trabajo. Cierra los ciclos del trabajo para cuando estás en el trabajo. Evita resolver sólo lo urgente y enfoca lo importante porque puede que mañana lo importante se haya convertido en urgente y ya sea demasiado tarde para atenderlo.

7. Respeta tus principios y valores: Pero no sólo los respetes sino ejércelos Ser congruente con los valores y principios de tu vida te mantiene menos estresado, lo cual consume menos energía. Poner en sincronia y congruencia tu actividad laboral y tu vida personal, suena muy simple, y aunque no es fácil en algunos momentos, es de gran utilidad, por ejemplo, si valoras a puntualidad procura llegar a tiempo a todas tus citas. “No hagas lo que no quieres que te hagan”.

8. Tómate descansos breves: Aléjate de tu computadora por periodos de 5 minutos al menos cada dos horas. Esto te ayudará a reponer energías,y a despejarte tanto física como mentalmente. Hacer estas interrupciones refresca tus ideas y te ayudará a encontrar siempre las mejores respuestas y soluciones para lo que estés haciendo.

9. Reflexiona: Cuando realices una actividad que sientes que te consume energía pregúntate ¿cómo esa actividad me ayuda al logro de mis objetivos? ¿la estoy haciendo con gusto? Dentro de las neurociencias se dice que estamos “adaptados” a ejecutar ciertas tareas sólo porque el contexto nos lo exigió, pero no porque sea parte de nuestra personalidad. Es muy importante seguir el instinto y no quemar cartuchos. No consumas energía de forma innecesaria, céntrate en ti, en tus metas y objetivos.

10. Actúa como si ya estuvieras ahorrando energía: Actuar como si estuvieras enojado trae los mismos efectos fisiológicos a tu cuerpo, como si realmente estuvieras enojado. “Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto. Es un hábito.” Aristóteles. Para crear el Hábito, sólo necesitamos las dos palancas que mueven al mundo: aprender y practicar.

Conócete a ti mismo y aprende a determinar tus niveles de energía, así como las actividades que desempeñas, cuáles te implican mayor desgaste y cuáles haces como si nada. Esto te permitirá realizar las actividades que demanden menos energía cuando tus niveles estén bajos, realizar estas actividades te permitirá sentirte útil.

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